Esta infección afecta a más de 150 millones de personas en el mundo y es más mortal e infectiva que el VIH.

 

Un nuevorinforme de la Unidad de Inteligencia de The Economist titulado La pandemia silenciosa: enfrentando el problema de la Hepatitis C, realizado con el apoyo del laboratorio Janssen, resalta la urgente necesidad de los países de todo el mundo de desarrollar estrategias para enfrentar los crecientes aspectos sociales y económicos asociados con la hepatitis C (VHC).

La hepatitis C (VHC) es una enfermedad infecciosa que afecta al hígado y que se transmite por contacto con la sangre de una persona infectada. Mientras que el número total de individuos infectados se desconoce debido a la falta de datos disponibles, la Organización Mundial de la Salud estima que aproximadamente 150 millones de personas en el mundo viven actualmente con el Virus de la Hepatitis C (VHC), y de éstas, hasta dos tercios desarrollarán enfermedades crónicas del hígado y una de cada cinco desarrollará cirrosis.

El virus de la hepatitis C (VHC) también es la causa fundamental de los trasplantes de hígado globalmente y  representa más muertes que el VIH/SIDA.

“El reporte resalta que a nivel mundial, a pesar de la carga significativa del VHC, los gobiernos no han logrado tener control sobre la escala y el impacto de la enfermedad,” afirma Charles Gore, presidente de la Alianza Mundial contra la Hepatitis. “Tanto en países desarrollados como en desarrollo, el costo verdadero tanto humano como económico del VHC se seguirá elevando a menos de que quienes hacen las políticas confronten ahora este tema urgente de salud pública.”

A pesar de los efectos devastadores del VHC, el reporte indica que actualmente se considera prevenible y con los tratamientos modernos, la mayoría de los que lo padecen pueden deshacerse del virus.

El informe indica, sin embargo, que actualmente tan sólo 10 por ciento de los pacientes recibe tratamiento y que hay una gran disparidad en los cuidados de un país a otro. Como resultado, llama a los países a considerar un “enfoque integral,” que tome en cuenta las necesidades locales y los recursos disponibles, y que incluya lo siguiente:

Vigilancia efectiva de la enfermedad para crear una imagen exacta del problema y asegurar que se puedan desarrollar políticas efectivas. El informe señala que muy pocos países -desarrollados o en desarrollo- han llevado a cabo recientemente los estudios epidemiológicos necesarios para una buena formulación de políticas a nivel nacional y mucho menos a nivel local. De acuerdo con EIU, 16 países de la Unión Europea cuentan con datos epidemiológicos escasos o inexistentes.

Se requiere más conciencia pública para ayudar a eliminar el estigma asociado con la enfermedad y crear un mejor entendimiento del virus de la hepatitis C (VHC). Un estudio de la Asociación Europea de Pacientes de Hígado encontró que sólo el 20 por ciento de los diagnosticados había escuchado hablar de la hepatitis B o C antes de que se les informara que la habían contraído.

Medidas de prevención para reducir la conducta de alto riesgo y mejorar la educación sobre opciones de estilo de vida saludable para los ya infectados. El reporte también estimula la creación de medidas para impedir la transmisión a través de sistemas de cuidados de la salud, que representan el principal medio de transmisión del virus de la hepatitis C (VHC) en países desarrollados.

Vías innovadoras para llegar a los pacientes, para asegurar que aquellos que requieran tratamiento lo reciban antes de desarrollar condiciones irreversibles.

 

Fuente: Agencia Pro-Salud