Por: Andrés Juárez Villanueva
Jefe del área de Endoscopía Ginecológica
Nascentis – Centro de Medicina Reproductiva de Córdoba

La menopausia implica el cese permanente de las menstruaciones, es decir, el fin del la vida menstrual. Normalmente esto ocurre alrededor de los 48 años, cuando el ovario deja de producir hormonas.

Si este cuadro, que se acompaña de déficit de hormonas sexuales, se produce antes de los 40 años, lo denominamos menopausia precoz o, más correctamente, falla ovárica precoz.

La falla ovárica precoz puede ser causada por los efectos de algún tratamiento de radio o quimioterapia, por cirugías pasadas o tener origen genético.

Sin embargo, en un número importante de mujeres se desconocen las verdaderas causas. Cuando esto ocurre, se la denomina falla ovárica precoz espontánea.

Es importante explicar esto correctamente: lo peor que se le puede decir a una mujer es que tiene una menopausia precoz cuando en realidad tiene una falla ovárica espontánea. La palabra menopausia trae aparejada una situación definitiva y permanente, y esto no es así en todas las mujeres.

Aproximadamente entre el 5 y el 10% de pacientes con falla ovárica puede ovular esporádicamente y concebir en forma espontánea, incluso luego de varios años. ¿Cuál es, entonces, el criterio para poder decir que una mujer tiene una falla ovárica precoz?

Si bien no hay acuerdo en cuanto a su definición, damos este diagnóstico cuando la mujer no menstrua, es decir que está en amenorrea durante 4 meses como mínimo, con niveles de la hormona FSH elevados en 2 ocasiones. Sin embargo, esto tampoco es determinante.

Si la falla ovárica se produce en una paciente que menstruaba antes de los 30 años, la podemos asociar con alguna alteración genética en su cariotipo. Esto se da  aproximadamente en el 10% de los casos. Pero este es un pequeño subgrupo, porque en más del 90% de las veces no podemos identificar el origen.

Otras de las causas conocidas son el síndrome de x frágil (que es una alteración en un gen) y la presencia de anticuerpos anti células del ovario, que se acompaña de otras enfermedades autoinmunes.

El tratamiento debe comprender varios aspectos. Por un lado la asistencia psicológica, sobre todo en el primer momento. En segundo lugar, se deben tratar los síntomas de menopausia producidos por la falta de estrógenos, lo que se realiza con los mismos medicamentos que se usan para la menopausia, tratando de prevenir la osteoporosis. A todo esto hay es necesario acompañarlo con actividad física, una dieta rica en calcio y suplementos vitamínicos y minerales.

En lo que respecta a la salud reproductiva, la paciente debe saber que tiene entre un 5 y un 10% de posibilidades de lograr un embarazo en forma espontánea, si es sana y los espermatozoides de su pareja estan bien.

Sin embargo, el único tratamiento recomendado por la medicina reproductiva, y que tiene gran éxito para estás pacientes, sigue siendo la donación de óvulos.