Buenos Aires, 4 de octubre de 2016 – Los avances en materia de diagnóstico y tratamiento de trastornos en la reproducción han sido vertiginosos en los últimos 50 años. El hito para la disciplina fue el nacimiento de Louise Brown, la primera bebé concebida por fertilización in vitro, que se dio en Inglaterra en 1978. A partir de allí no han cesado los avances, tanto en el perfeccionamiento de las técnicas como en el desarrollo de equipamientos de laboratorio para cumplir cada vez y mejor el sueño de las parejas de concebir un hijo.

  • Un aspecto en el que se ha crecido enormemente como sociedad es en la apertura para que las personas hablen con su entorno sobre su dificultad para concebir. Hoy existe mucha información disponible y concientización sobre los factores que atentan contra la fertilidad.
  • Las hormonas recombinantes para estimular la ovulación, la microinyección del espermatozoide en el óvulo (ICSI), el congelamiento de óvulos y el diagnóstico genético preimplantantorio, se destacan entre los principales avances.

Tal como refirió el Dr. Sergio Papier, Director Médico del CEGYR y Presidente de ALMER, Asociación Latinoamericana de Medicina Reproductiva, “desde el principio de los tiempos, la fertilidad de las parejas ha sido un tema central asociado a la prosperidad de los pueblos. Desde el esplendor de la civilización egipcia existen registros de la investigación sobre salud reproductiva, pero lo cierto es que hasta los últimos 100 años se ha sabido muy poco sobre los factores que realmente interfieren en la fertilidad y en aquellas medidas que pueden tomarse para cuidarla o promover un embarazo”.

La cantidad y la calidad de los óvulos que presenta la mujer son dos aspectos fundamentales para el logro de los mejores resultados. En ese sentido, sostuvo el especialista, “la estimulación ovárica es un paso esencial en el abordaje terapéutico en la búsqueda de la concepción”.

Muchas mujeres con dificultades para concebir, ya sea con o sin alguna disfunción ovulatoria, van a ser sometidas a tratamientos inductores de la ovulación o a estimulación (poli) folicular ovárica. Es un proceso en el que se aplican unas hormonas para estimular la ovulación antes de una fertilización in vitro, un ICSI u otro tratamiento. Unas de las hormonas que se utilizan con este fin son las gonadotrofinas recombinantes, que se obtienen por técnicas de ingeniería genética de última generación a partir de células habitualmente de mamíferos[1].

“El lanzamiento de la primera gonadotropina recombinante, 20 años atrás, fue un hito y contribuyó a transformar esta herramienta terapéutica inmediatamente en un actor fundamental del tratamiento. Permiten ofrecer una terapia personalizada y cada vez más amigable”, agregó el Dr. Papier.

En el mundo, ya se han logrado 2 millones de nacimientos en más de 100 países a partir de la estimulación ovárica con la hormona del laboratorio Merck. Por lo que están llevando adelante una iniciativa internacional para promover que los especialistas en fertilidad de todos los centros suban a una plataforma digital fotos que reflejen momentos inolvidables de su historia, tales como el primer bebé que haya nacido o la sonrisa de una pareja ante la obtención de un embarazo. La participación argentina podrá verse en http://www.2millionbabies.com/ar

Dentro de los avances de estos 20 años, el Dr. Papier destacó también al ICSI (inseminación del óvulo a través de una microinyección de un espermatozoide) para el tratamiento del factor masculino severo; el Diagnóstico Genético Preimplantatorio para prevenir enfermedades de origen genético en la descendencia, y el congelamiento de óvulos o de tejido ovárico para preservar la fertilidad en mujeres, por razones sociales o médicas. También ha sido significativo el aumento de los tratamientos con óvulos donados para tratar la infertilidad relacionada a edad reproductiva avanzada.

Ha habido grandes avances en cuanto a los tratamientos farmacológicos en fertilidad; en un principio comenzaron a utilizarse fármacos “urinarios” (extraídos a través de orina humana, como su nombre lo indica) y actualmente existen fármacos “recombinantes” que se desarrollan mediante biotecnología ‘técnicas avanzadas de biología molecular’. “Los fármacos recombinantes presentan múltiples ventajas con respecto a los urinarios: están libres de otras hormonas, presentan mayor grado de pureza y menos contaminantes, y poseen mayor consistencia entre diferentes lotes, lo cual hace que sean fármacos eficaces y con mejor perfil de seguridad[2],[3],[4],[5],[6]”, explicó la Dra. Malena Tilli, Directora Médica de Merck en Argentina.

“La ciencia va hacia los tratamientos personalizados, de precisión, poniendo el foco en los pacientes y no en las enfermedades. Los desarrollos de tecnología aplicada de avanzada son constantes. Sin lugar a dudas, en pocos años seremos testigos de un salto cualitativo en la mejora en los resultados reproductivos y la salud de los niños nacidos a partir de lo que se denomina Genética Reproductiva o Reprogenética”, anticipó el especialista.

Avances como sociedad

Cuando la Asociación Civil Concebir fue fundada 20 años atrás, identificó que los primeros obstáculos que encontraban las parejas tenían que ver con el tabú social que representaban los trastornos de fertilidad, la falta de información y concientización sobre los aspectos que atentaban contra las posibilidades de concebir y las dificultades para acceder a especialistas y a tratamientos por los costos elevados.

Se ha evolucionado mucho en nuestro país, y esos logros fueron alcanzados gracias a poner sobre la mesa la discusión sobre la fertilidad.Isabel Rolando, co-fundadora y presidente de Concebir, refirió que históricamente era un tema sobre el que las parejas no hablaban con su entorno, ni con sus amigos más íntimos, lo que sólo lograba aumentar los sentimientos de frustración y ansiedad. Esto se sumaba a la presión social que representaba el mandato de tener hijos. Las parejas no encontraban contención y acompañamiento.

Desde Concebir se propusieron trabajar en el acompañamiento de las parejas en ese proceso arduo que emprenden, generando un espacio de encuentro, de acompañamiento y de sostén. Sin embargo, “en los primeros años nos encontramos con que se acercaban a nuestros talleres solamente las mujeres. Las dificultades para concebir son una situación de la pareja, que tiene que encontrarla más unida que nunca. Por lo tanto, el involucramiento del hombre es indispensable en esta situación. Afortunadamente, y tras mucho trabajo de concientización, hoy los hombres consultan junto con sus mujeres, preguntan, participan y acompañan mucho más”, relató Isabel Rolando.

La concientización a la comunidad es un bastión fundamental para que las parejas tengan toda la información necesaria para su planificación familiar. Entre todo el trabajo que llevó adelante Concebir en todos estos años, se destaca la realización de tres campañas masivas:

Edad: la primera campaña fue sobre los factores que atentan contra la fertilidad, con foco en la edad de la mujer. Esta iniciativa consistió en alertar sobre que la postergación de la maternidad hasta etapas de la vida en que la cantidad y calidad de los óvulos se reducen (a partir de los 35 años, aproximadamente) atenta contra las chances de lograr un embarazo.

“Por desarrollo académico, laboral o por tener otras prioridades, las mujeres a veces dejan pasar el tiempo sin ser conscientes de lo que eso representa, porque muchas ignoran que el paso del tiempo va reduciendo la reserva ovárica y la calidad de los ovocitos de la mujer, por lo que cuando decidan ser padres, es factible que comiencen a encontrarse con obstáculos biológicos”, remarcó la Sra. Rolando.

Oncofertilidad: la segunda campaña tuvo que ver con una disciplina que surgió tras los avances tecnológicos de los últimos años y es la ‘oncofertilidad’, la posibilidad de vitrificar (congelamiento ultrarrápido) óvulos o congelar semen por enfermedades oncológicas antes de someterse a tratamientos de radioterapia o quimioterapia, que podrían afectar la fertilidad. La Sra Rolando apuntó que “la cobertura de este proceso está prevista por ley y es importante que la comunidad lo sepa”.

Trastornos alimenticios: la campaña más reciente estuvo dirigida a un público femenino que quizás aún no está pensando en la maternidad, pero desarrolla algunos hábitos de vida que la ponen en riesgo. Es el caso de mujeres jóvenes con trastornos alimenticios como bulimia y anorexia, condiciones que impactan sobre el metabolismo y pueden atentar directamente contra la fertilidad. También se consideró el impacto de la obesidad y enfermedades como la diabetes y celiaquía.

La tarea de lograr que se garanticen los derechos reproductivos fue el proyecto más ambicioso que se puso la asociación, y la sanción de la Ley Nacional Nº 26.862 en 2013 se obtuvo tras muchos años de posicionar el tema en los medios, de involucrar a los distintos actores, de derribar prejuicios y de lograr que los decisores asumieran que el derecho a ser padres es un derecho constitucional.

Isabel Rolando reconoció que queda trabajo por hacer, pero “hoy está garantizada la cobertura de tratamientos para la pareja heterosexual, la homosexual femenina y las madres solteras por elección, lo que nos habla de un país mucho más igualitario e inclusivo que el que teníamos unos años atrás”.

La formación de nuestros profesionales y la calidad de los centros de nuestro país son reconocidas a nivel mundial: Argentina es referente en la región y fuimos el primer país con ley de cobertura: luego la obtuvo Uruguay y todavía hay varios que están trabajando para alcanzar la sanción”.

Para el Dr. Papier, Argentina y Latinoamérica “están a la altura de los mejores centros del mundo. El desafío consiste en lograr mayor acceso a los tratamientos manteniendo la calidad de los establecimientos y los procedimientos que se ofrecen”.

Actividades de Concebir

Para seguir acompañando a las personas en la búsqueda de un embarazo, Concebir organiza talleres todas las semanas. Cada primer miércoles de mes, destinados a parejas igualitarias; cada segundo miércoles de mes, para madres solteras por elección; tercero, parejas heterosexuales dispuestas a recurrir a la donación de gametas, y cuarto, parejas heterosexuales que no recurrirán a la donación.

Además, el sábado 12 de noviembrede 8.30 a 15 hs en el Hotel American Towers, tendrán lugar las 20º Jornadas Concebir, el evento anual que realizan en conjunto con SAMeR, ALMER y la Red TRAscender. En esta oportunidad, bajo el lema ‘Nuestro recorrido’, recordarán todos los desafíos y logros de los primeros 20 años de la asociación. Este evento está destinado a parejas con trastornos en la fertilidad y busca reunirlas con los especialistas para generar un espacio de encuentro e intercambio. Además, estarán presentando el libro ‘Saliendo del Laberinto’, con testimonios y todo el recorrido de estas dos décadas que cumplió Concebir.

Sobre Merck

Merck es una empresa líder en ciencia y tecnología para el cuidado de la salud, ciencias de vida y materiales de alto rendimiento. Alrededor de 50.000 empleados trabajan para seguir desarrollando tecnologías que mejoran y realzan la vida –desde terapias biofarmacéuticas para tratar el cáncer o la esclerosis múltiple, medicamentos del área de Fertilidad, sistemas innovadores para la investigación científica y la producción, hasta cristales líquidos para teléfonos inteligentes y televisores LCD. En 2015, Merck generó ventas por € 12,85 mil millones en 66 países.

Fundada en 1668, Merck es la empresa famacéutica y química más antigua del mundo. La familia fundadora sigue siendo el dueño mayoritario del grupo empresario que cotiza en bolsa. Merck, Darmstadt, Alemania tiene los derechos sobre el nombre y la marca Merck globalmente. Las únicas excepciones son Estados Unidos y Canadá, donde la empresa opera como EMD Serono, MilliporeSigma y EMD Performance Materials.

[1]Howles CM. Genetic engineering of human FSH (Gonal-F). Hum Reprod Update 1996;2:172-91.

[2]Buhler K. Ther Clin Risk Manag. 2015;11:995–1001.

[3]Bassett R et al. Reprod Biomed Online. 2009;19(3):300–313.

[4]van de Weijer BHM et al. Repro Biomed Online. 2003;7(5):547–557.

[5]Lispi M et al. Repro Biomed Online. 2006;13(2):179–193.

[6]Almeida BE et al. J Pharma Biomed Anal. 2010;53(1):90–97.