Aunque es muy prevalente, gran parte de los afectados por enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) ignora que la padece, lo que demora el tratamiento y empeora el pronóstico. Mediante seis preguntas sencillas, es posible sospechar la presencia de esta condición e indicar una espirometría para poder realizar un diagnóstico.

La Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) presentó el Cuestionario para la Detección de EPOC (CODE), una innovadora herramienta que permite sospechar la presencia de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) en atención primaria y que, según informa su presidente, Andrés Echazarreta, se enmarca en la campaña que la Asociación está llevando adelante para ayudar a las autoridades sanitarias a mejorar el control de la enfermedad en nuestro país.

La EPOC es una amenaza creciente para la salud pública: las proyecciones la sitúan como la cuarta causa de muerte en el mundo para 2030. Y aunque se trata de una afección que puede ser controlada, existe un elevado subdiagnóstico, lo que demora el tratamiento y empeora su pronóstico.
El cuestionario CODE incluye seis preguntas sencillas, en las que se indaga acerca del sexo (si es varón incrementa el riesgo), la edad (si es mayor o igual a 50 años), el grado de tabaquismo (cantidad y tiempo promedio de cigarrillos diarios fumados) la falta de aire (al subir pendientes leves o caminar apurado), si ha tenido Tos (la mayoría de los días por más de 2 años) y si ha tenido flemas (la mayoría de los días, por más de 2 años). En el caso de la cantidad de cigarrillos, se calculan los “paquetes-año”. Tienen mayor riesgo quienes han fumado más de 30 paquetes-año (coeficiente calculado multiplicando cigarrillos diarios fumados por años de fumador dividido por 20).

En caso de que al menos cuatro respuestas sean afirmativas, se recomienda la realización de una espirometría, que es una prueba respiratoria sencilla para medir la capacidad pulmonar de espiración y el nivel de obstrucción bronquial, lo que sumado a la revisación clínica permitirá confirmar o no el diagnóstico de EPOC.

La EPOC es una afección pulmonar progresiva que provoca discapacidad y potencialmente puede ser mortal. Esta enfermedad, cuya principal causa es el tabaquismo, afecta a unos 210 millones de personas en el mundo, según las cifras dadas a conocer este año por la Alianza Global contra las Enfermedades Crónicas (GRAD, según sus siglas en ingles).

Gabriel García, Jefe del Servicio de Neumonología del Hospital Rossi de La Plata y Ex-Coordinador de la Sección de Enfermedades Obstructivas de la AAMR, enfatizó que “es una enfermedad muy prevalente, de las más prevalentes de las no infecto-contagiosas, y la gran mayoría de la gente no sabe que la tiene. Se calcula que apenas uno de cada cinco pacientes está diagnosticado. Y de los que saben que la padecen, más de la mitad no tiene ni médico ni tratamiento. Debemos tener en cuenta que los cambios en la calidad de vida de las personas con EPOC suelen ser tan lentos que el individuo se acostumbra a vivir con ellos; sin embargo, las internaciones por EPOC tienen un peor pronóstico que las internaciones por infarto. El impacto en atención primaria de salud de un paciente con EPOC es altísimo”.

“Entre los principales factores de riesgo para desarrollar EPOC, se encuentran el tabaquismo y la contaminación del aire por inhalación de partículas de polvo y sustancias químicas en el lugar de trabajo”, reveló Echazarreta, quien también es jefe de Sala de Exploración Funcional Respiratoria del Hospital San Juan de Dios de la ciudad de La Plata.

“Con respecto a los síntomas, se destacan sensación de ahogo (disnea), tos frecuente y expectoración. De no tratarse la enfermedad, estos síntomas pueden exacerbarse, llegando el paciente a la falta de aire ante esfuerzos menores y un cansancio muy superior a lo normal, viendo limitado su desempeño laboral con imposibilidad de realizar las actividades mínimas diarias”, remarcó Echazarreta.

“Si bien el diagnóstico puede realizarse con la ayuda de una espirometría, que es un estudio sencillo, rápido, barato e indoloro, no hay cantidad suficiente de espirómetros ni están al alcance de cualquier médico. Nunca fue un método muy difundido y tampoco hay una gimnasia de los médicos de solicitarlo”, comentó García, quien detalló que “estando frente a una enfermedad muy prevalente y cuyo método diagnóstico es muchas veces inaccesible, teníamos la necesidad desde hace años de buscar herramientas para allanar el camino hacia la detección. Así se crea este cuestionario, con el objetivo de brindarle una herramienta al médico clínico, al de atención primaria de la salud, que lo ayude a seleccionar aquellos pacientes en los que se podría sospechar la presencia de EPOC, para que a ellos sí les pida una espirometría”.

Una vez que un sujeto tiene diagnóstico de EPOC, “debe someterse a un tratamiento, para lo cual hoy disponemos de medicamentos muy modernos que le permiten controlar los síntomas de la enfermedad y mejorar considerablemente su calidad de vida. Hoy en día, con las medicaciones disponibles, la gran mayoría ya no tiene tantas exacerbaciones, ni internaciones, y han disminuido las consultas en las guardias médicas. Los pacientes sienten que con el tratamiento retoman tareas que hace tiempo no podían realizar, entonces eso contribuye a que mantengan una buena adherencia a la terapia”, destacó García.

La cuarta causa de muerte

La EPOC se caracteriza por la limitación del flujo aéreo en forma persistente y por lo general progresiva, asociada a una mayor respuesta inflamatoria crónica pulmonar frente a partículas o gases tóxicos. Sus principales síntomas (disnea, tos y expectoración) afectan la vida diaria y llevan al paciente a la consulta médica. Si bien suele considerarse una enfermedad de la vejez, se estima que alrededor de un 50 por ciento de los pacientes con esta afección tiene menos de 65 años.

Según las Guías Gold 2013, “la EPOC, que era la sexta causa de muerte en 1990, pasará a ser la tercera en 2020; una proyección más reciente estima que será la cuarta causa principal de muerte en 2030”.

Este aumento de la mortalidad “se debe principalmente a la expansión de la epidemia de tabaquismo, la reducción de la mortalidad debida a otras causas comunes de muerte (enfermedad cardíaca isquémica, infecciones) y al envejecimiento de la población mundial”.

La principal causa de EPOC es el tabaquismo: Los fumadores tienen entre 12 y 13 veces (hombres y mujeres, respectivamente) más riesgo de morir de EPOC que los no fumadores. La exposición al humo de segunda mano u otros agentes de contaminación puede aumentar la posibilidad de desarrollar esta enfermedad.