Tras un estudio reciente, la Organización Mundial de la Salud y la Agencia Internacional para la Investigación en Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés)  se concluyó que los campos electromagnéticos generados por las radiofrecuencias de ese tipo de dispositivos podrían ser  carcinogénicos para los humanos.

Ambos organismos basaron su conclusión en las evidencias obtenidas sobre el impacto de los campos electromagnéticos en el origen de gliomas, un tipo maligno de cáncer cerebral.

El grupo de trabajo, formado por 31 científicos de 14 países, manifestó que un estudio con datos hasta 2004 detectó un incremento del 40% en el riesgo de gliomas entre los usuarios más frecuentes de móvil; es decir, entre los que emplean más de 30 minutos al día en un período de diez años.

No obstante, las evidencias del riesgo de glioma y de neuroma acústico son “limitadas”, lo que significa que hay una “asociación positiva” creíble entre la exposición al agente y el cáncer, pero que no se pueden excluir otros factores en el desarrollo de éste.

Los expertos, quienes recomendaron que los usuarios de celulares deberían pensar en cómo reducir su exposición a estos aparatos, admitieron que esta clasificación podría hacer que las autoridades sanitarias de Naciones Unidas revisen sus recomendaciones sobre los móviles. 

Reconocen que será necesario realizar más investigaciones antes de confirmar el vínculo.