La I Cumbre Mundial de Afrodescendientes, que se realizó en la ciudad de La Ceiba (Honduras) evaluó las condiciones de vida de los más de 150 millones de afrodescendientes que habitan en América Latina y el Caribe.

El encuentro, que forma parte de la celebración del Año Internacional de los Afrodescendientes, fue convocado por la Organización de Desarrollo Étnico Comunitario (ODECO) de Honduras para analizar –entre otros aspectos- los logros alcanzados a diez años de la III Conferencia Mundial Contra el Racismo.

En el marco de la Cumbre, Socorro Gross Galiano, subdirectora de la Organización Panamericana de la Salud, participó en un foro sobre derecho y salud, que coordinó la representante de la organización en Honduras, Gina Watson.

En su exposición, Gross destacó que la historia ha relegado a las  comunidades minoritarias de afrodescendientes a la pobreza y la exclusión. “Reconocemos que la exclusión en salud está estrechamente vinculada con la pobreza, la marginalidad, y la discriminación racial, social y de género”, afirmó.

Además, explicó que las estadísticas en materia de salud -que aún son limitadas- muestran que, desde el nacimiento, los bebés afrodescendientes tienen mayores probabilidades de morir que los bebés de otras razas. Lo mismo ocurre  con las madres, quienes  corren mayor riesgo durante el parto.

“El embarazo en adolescentes es más prevalente, y el acceso igualitario a los servicios de salud y los anticonceptivos sigue siendo un reto. Al crecer, los niños y adultos afrodescendientes padecen mayores problemas de salud. Los hombres registran una tasa más elevada de homicidios e infección por el VIH.”, añadió.

Para Gross, la situación de los afrodescendientes no suele ser visible porque falta información desagregada por pueblos étnico-raciales y un análisis intercultural que identifique las brechas, inequidades e injusticias.

Durante su presentación, destacó la participación de la OPS en los procesos preparatorios de la Conferencia de Durban y el respaldo a la sociedad civil en retomar la agenda de Durban en la Conferencia Regional de las Américas 2006.

“Festejemos juntos el año de los afrodescendientes, para continuar con el decenio y prepararnos para celebrar una vida sin discriminación ni exclusión, con igualdad de oportunidades para el logro del más alto nivel posible de salud para todos y todas en las Américas”, concluyó.