Un mal que va en aumento, aunque muchos casos podrían prevenirse

El cáncer primario de hígado o hepatocarcinoma, una enfermedad que cada año mata a más de 700 mil personas en el mundo, es prevenible en gran parte de los casos. Sin embargo, se ha observado que su incidencia va en aumento, lo que motivó el lema de este año de la Organización Mundial de Gastroenterología (OMGE) en el Día Mundial de la Salud Digestiva: “cáncer hepático: Actúe hoy para salvarse mañana. Conciencia. Prevención. Detección. Tratamiento”. Así lo anunció la Sociedad Argentina de Gastroenterología (SAGE) en el marco de una campaña que apunta a la prevención, la detección temprana y un mejor pronóstico para los pacientes en nuestro país.

El carcinoma hepatocelular (CHC) está entre los seis tipos de cáncer más comunes, es la tercera causa de muerte por cáncer en el mundo1 y el principal factor de muerte en países de bajos recursos, una cifra que va en aumento. Eduardo Fassio, médico gastroenterólogo y hepatólogo, y ex-Presidente de la Asociación Argentina para el Estudio de las Enfermedades del Hígado, explicó que “las causas más comunes de cáncer hepático son la hepatitis B y la hepatitis C, así como el alcoholismo, ya que suelen producir un daño hepático (cirrosis) causante del 90% de este tipo de tumores”. Y si bien es posible prevenir y tratar ambos tipos de hepatitis, la Organización Mundial de la Salud informó que de las casi 700 mil muertes ocurridas en 2008, ocho de cada diez o más (84%) correspondieron a países en desarrollo. El especialista, quien además es jefe de la Sección Hígado, Vías Biliares y Páncreas del Hospital Nacional “Prof. Alejandro Posadas”, señaló que “estas cifras muestran una crisis sanitaria en aumento, que podría contenerse si se extremaran las medidas de prevención, diagnóstico y tratamiento de los pacientes”.

“Nuestra campaña incluye conferencias locales y regionales para informar a la comunidad y a los actores del sistema de salud acerca de la prevalencia, los factores de riesgo del cáncer hepático y las herramientas para la prevención, la detección y el tratamiento del carcinoma hepatocelular y sus causas subyacentes, mediante un abordaje basado en la evidencia y centrado en el paciente”, explicó Alfredo García, presidente de la SAGE.

Cada vez más casos

La incidencia del cáncer hepático primario está aumentando a nivel global, incluido Estados Unidos y Europa, posiblemente debido al incremento en las tasas de hepatitis virales y la enfermedad del hígado graso no alcohólico, secundaria a la epidemia de sobrepeso y obesidad. Sin embargo, la principal causa del aumento es la mayor incidencia de casos de cirrosis por hepatitis C. “Ésta es una enfermedad casi asintomática (llamada la “epidemia silente”) y lentamente progresiva, en la cual pueden transcurrir de dos a tres décadas entre el momento de la infección del paciente y la aparición de complicaciones como la cirrosis o el cáncer hepático”, comentó Fassio.

En contraste con esta tendencia, desciende el cáncer de hígado en los países que han introducido la vacunación contra la hepatitis B a nivel poblacional, como es el caso de Taiwan. En 2008, un total de 177 países habían introducido la vacuna de la hepatitis B en sus calendarios vacunales infantiles. La OMS recomienda vacunar a los bebés de la hepatitis B antes de las 24 horas siguientes al nacimiento.

Números sobre Cáncer de Hígado

· El cáncer hepático es el sexto tipo de cáncer más frecuente en el mundo, pero el tercero en frecuencia como causa de muerte.

· El cáncer hepático en hombres es el quinto tipo de cáncer más diagnosticado a nivel mundial y la segunda causa más común de muerte por cáncer.

· En la mujer, es el séptimo tipo de cáncer diagnosticado con más frecuencia y la sexta causa principal de muerte.

· Según el informe de enero de 2010 del Instituto de Medicina, la incidencia de la enfermedad en los Estados Unidos se triplicó desde 1975 hasta 2005. En Argentina, como en los países europeos, en Estados Unidos y el resto de América latina, las principales causas de hepatocarcinoma son la hepatitis C y la cirrosis alcohólica.

· 1 de cada 12 individuos está infectado con los virus de la hepatitis B o C. Estas personas están en riesgo de presentar serias complicaciones a largo plazo como cirrosis y cáncer hepático primario. Las hepatitis B y C tienen actualmente tratamientos eficaces. Sin embargo, como son generalmente asintomáticas, los portadores no son conscientes de su situación y buscan ayuda médica recién cuando la enfermedad ya está avanzada. La clave para combatir este flagelo es la detección temprana.

· Toda aquella persona que haya estado en riesgo de contraer hepatitis C o B (ya sea por haber recibido una transfusión antes de 1994 o inyecciones o cualquier otro procedimiento médico con material no descartable como era usual hace muchos años), debería testearse para ver si ha tenido contacto con estos virus.

Acerca del hígado

El hígado es la víscera más voluminosa del cuerpo humano: se trata de un órgano situado en la parte superior derecha del abdomen, cuya función es procesar nutrientes y eliminar sustancias tóxicas del organismo. También es fundamental en la regulación del metabolismo de las grasas y los azúcares. Tiene la capacidad de regenerarse cuando existe daño del tejido.

Causas del cáncer de hígado

Hepatitis virales
Las hepatitis virales producen inflamación crónica del hígado y alteran su funcionamiento, llevando a la sustitución del tejido hepático por cicatrices fibrosas o “cirrosis”. Es posible prevenir por vacuna dos de las hepatitis virales más comunes: la hepatitis A y la hepatitis B. La hepatitis C no se previene por vacuna, y es preciso aplicar medidas sanitarias para evitar su propagación (se contagia por sangre). Se estima que hay 200 millones de personas infectadas por la hepatitis C en el mundo.

Alcoholismo
El consumo de alcohol contribuye en cerca de 4% al riesgo global de muerte en el mundo, según la OMS. Una de las complicaciones más graves del alcoholismo es la cirrosis hepática, así como malnutrición que puede complicar la enfermedad hepática.

Fuente: Organización Mundial de Gastroenterología (OMGE)