Las altas temperaturas pueden aumentar los riesgos de intoxicaciones alimentarías en esta época del año. Según los especialistas, estas intoxicaciones se producen por la ingesta de alimentos que contienen microorganismos patógenos, como bacterias u hongos, o por sustancias tóxicas.

Generalmente, las intoxicaciones se manifiestan mediante síntomas como diarreas, vómitos y fiebre. Esta sintomatología se puede incrementar o variar dependiendo del tipo de microorganismos presentes en los alimentos, la edad de la persona y su sistema inmunológico.

Una intoxicación no se manifiesta inmediatamente. Los primeros indicios pueden aparecer entre media hora a 48 horas después de la ingesta de alimentos, dependiendo del organismo de cada persona.

Los profesionales de la salud recomiendan:

Higiene. Las altas temperaturas hacen que las bacterias se multipliquen rápidamente en alimentos como carnes, pescados, aves, lácteos, huevos, entre otros. La higiene de los alimentos, tanto en el lugar de procedencia como a la hora de prepararlos, es vital para evitar intoxicaciones.

Alimentos frescos. Se debe comprar alimentos frescos siempre que sea posible. Al comprar un alimento envasado, es indispensable fijarse que tenga clara la fecha de vencimiento y, por supuesto, que ésta no haya caducado.

Evitar la contaminación cruzada. Quiere decir, separar los utensilios utilizados en la preparación de productos crudos y cocidos.

Conservar la cadena de frío. Al momento de realizar las compras, se debe dejar para el último momento la compra de carnes, fiambres, lácteos y alimentos que deban guardarse en heladera. Una vez comprados, deben refrigerarse lo más pronto posible.

En los bares. Las personas que deciden comer fuera de sus casas deben estar atentas a que los alimentos que ordenan sean frescos y preparados en el momento (sobre todo pescados y mariscos, cuya intoxicación es una de las más peligrosas, e incluso puede ser mortal si no es diagnosticada y tratada a tiempo). La mayonesa debe mantenerse siempre refrigerada.

No automedicarse. Ante el menor síntoma de intoxicación se debe acudir a un profesional. La automedicación puede complicar los cuadros.