Las personas que sufren celiaquía recibirán cobertura por parte de obras sociales y prepagas para afrontar parte del costo de los productos alimenticios que deben consumir por indicación médica.

Así quedó establecido según la Resolución Nº 407/2012 del Ministerio de Salud de la Nación, a cargo de Juan Manzur.

Según determina la norma, las entidades deberán brindar a cada persona con celiaquía cobertura en concepto de harinas y premezclas libres de gluten por un monto mensual de $ 215 (unos 50 dólares). El importe deberá actualizarse periódicamente.

“Estamos dando un paso más en el camino de brindar respuestas y ampliar el acceso a la salud, en este caso, a los alimentos para los celíacos”, indicó Manzur.

El ministro señaló que la medida era una demanda de las personas afectadas por la enfermedad, ya que en el mercado los alimentos que pueden consumir son notoriamente más costosos que los convencionales. “Por eso tomamos esa decisión que va a aliviar a las familias que deben sobrellevar este problema”, afirmó.

La medida hace parte de una política más amplia: la reglamentación de la Ley de Celiaquía (26.588), que garantizó a los pacientes celíacos mejores estándares de calidad alimentaria y el acceso al diagnóstico y tratamiento oportuno.

Con la reglamentación de dicha Ley, el año pasado fueron oficialmente incorporadas al Programa Médico Obligatorio (PMO) prácticas de pesquisa para la detección y diagnóstico de la enfermedad.

También se avanzó en la aprobación de un logo oficial para la identificación de los alimentos sin T.A.C.C., símbolo que fue consensuado con las organizaciones de la sociedad civil que se dedican a esta problemática a través del trabajo de la Comisión Nacional de Alimentos.

La celiaquía, que en Argentina afecta a alrededor de 500 mil pacientes, es una enfermedad intestinal crónica que se caracteriza por la intolerancia al gluten, una proteína que se encuentra en el trigo, la avena, la cebada y el centeno (T.A.C.C).

Se trata de una afección hereditaria y autoinmunitaria que debilita la capacidad del intestino para absorber los nutrientes en forma adecuada, provocando síntomas intestinales, retraso de crecimiento en niños, retraso del desarrollo y de la pubertad y talla baja, entre otras afecciones.

Fuente: Ministerio de Salud de la Nación (Argentina)