En 2009, Argentina vivió la peor epidemia de dengue de su historia. Según cifras oficiales, casi 26 mil personas se contagiaron de la enfermedad y 5 murieron.

En el 2010, tras la implementación del llamado Plan Nacional de Prevención y Control del Dengue y la Fiebre Amarilla, el país logró reducir drásticamente los casos: menos de mil personas se enfermaron y no se registró ningún fallecimiento a causa del virus.

En 2011, y a pesar de haber logrado una reducción del 96% de un año a otro, las autoridades argentinas advierten que con la llegada de la temporada estival, la enfermedad podría regresar en una versión mucho más peligrosa.

“Argentina se prepara para afrontar una eventual epidemia de dengue grave”, advirtió el Ministerio de Salud de la Nación a través de un comunicado.

En la misiva, el vocero de la cartera sanitaria, Sergio Sosa Estani, explicó que en la región, se está expandiendo una variante del virus del dengue: el serotipo 4.

Serotipos. El dengue tiene cuatro cepas distintas: 1,2,3 y 4.

A comienzos de noviembre, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) emitió una alerta epidemiológica por la aparición de la cepa 4 en algunas regiones de América Latina donde no había llegado antes. Uno de esos lugares es el sur de Brasil, país que limita con Argentina.

En Argentina nunca se registró un contagio del tipo 4 del virus. En la gran epidemia de 2009 la mayoría de los infectados contrajo el serotipo 1.

Frenar al mosquito. Las autoridades argentinas decidieron ahondar las estrategias de prevención que implementaron con éxito el año pasado.

El dengue no tiene cura ni vacuna. La única forma de frenar la enfermedad es evitando la propagación del mosquito que transmite el virus (aedes egypti).

La campaña del Ministerio de Salud tiene tres facetas. En la primera, que comenzó durante los meses del invierno, se buscó destruir los huevos de mosquito que hibernaron durante la época de frío.

Con la llegada del calor, el desafío es eliminar las larvas, para lo cual se deben identificar y destruir los criaderos (zonas de agua descubierta).

La tercera, y última tarea, consiste en fumigar con insecticidas aquellos lugares donde se constató la presencia de dengue.

Estadísticas. Las cifras regionales que muestran el impacto del virus tipo 4 del dengue ofrecen un panorama preocupante.

Según la OPS, en lo que va de 2011 se duplicó la tasa de letalidad del dengue en los países del continente americano. De los 979.774 casos registrados, 15.860 fueron graves y requirieron hospitalización, mientras que 692 fallecieron.

“El pronóstico es complicado, pero confiamos en que Argentina logrará frenar el avance del mal”, admitió, Sosa Estani.

El especialista agregóque los servicios de salud estarán preparados ante la eventualidad de que más personas presenten los síntomas.

Fuente: BBC