Estudios recientes sobre los efectos secundarios de la lipoaspiración han generado controversias en el uso de esta práctica. Según una nota publicada en el New York Times, un nuevo estudio liderado por especialistas de la Universidad de Colorado descubrió que tras un proceso de lipoaspiración, la grasa retorna incluso a sectores diferentes al extraído.

Según cuenta la nota, en la investigación, los médicos dividieron al azar un grupo de mujeres de peso normal, pero de caderas prominentes y grasa en el abdomen. A unas les ofrecieron la operación y a otras les propusieron no someterse al procedimiento prometiéndoles que, cuando el estudio hubiera terminado, podrían optar por una liposucción.

El resultado obtenido reveló que -al cabo de un año- la grasa retornó por completo, no sólo en las caderas, sino en el abdomen alto,  los hombros y tríceps. Ésto responde a que el organismo crea nuevas células de grasa para reemplazar las que perdió durante la succión de adiposidades.

Ante la búsqueda de mecanismos menos nocivos y alternativas sin riesgo, los expertos en el campo de la medicina estética han optado por recomendar a sus pacientes tratamientos no agresivos.

Uno de esos tratamientos es i-lipo, un método de última generación, seguro y efectivo que modela el contorno corporal en forma natural, reduciendo el tejido adiposo de uno a tres centímetros en cada sesión.

I-lipo permite la disminución localizada de grasas sin adelgazar otras partes del cuerpo, no afecta la piel, los vasos sanguíneos o nervios.

Según Ricardo Hoogstra, docente de la UBA, Jefe de cirugía plástica del Hospital Penna y director de la clínica que lleva su nombre, el i-lipo es una alternativa inteligente, segura y  no invasiva que muestra resultados desde el primer momento de aplicación.

“El mecanismo aprovecha los procesos naturales del organismo, estimulando la membrana de las células adiposas para que liberen la grasa intracelular que, transformada en energía, queda a disposición de los músculos para quemarla con ejercicio”, explica el especialista.

Este tratamiento debe ser acompañado por una dieta alta en proteínas y baja en carbohidratos, a fin de que el cuerpo gaste las grasas que se liberan durante la aplicación del láser.

La medicina estética se ha focalizado en optimizar tratamientos  más saludables y menos riesgosos. A la hora de elegir los procedimientos es necesario informarse adecuadamente, y de fuentes especializadas en el tema. Se recomienda considerar los pro y los contra de cualquier intervención quirúrgica.