La celiaquía es la intolerancia permanente al gluten, un conjunto de proteínas presentes en el trigo, la avena, la cebada y el centeno y –en consecuencia- a los  productos derivados de estos cuatro cereales.

Aunque actualmente la incidencia es mayor en mujeres, esta enfermedad puede afectar también a varones y a niños.

Los celíacos tienen dificultades para encontrar una alimentación saludable fuera del hogar, sobre todo en nuestro país, donde la oferta gastronómica se basa fuertemente en los hidratos de carbono.

El Ministerio de Salud de la Nación desarrolló el Programa Nacional de Detección y Control de la Enfermedad Celiaca. En su página web presenta, entre otros elementos, algunos consejos y sugerencias para tener en cuenta cada vez que un celiaco deba comer fuera de su casa.

Siempre es conveniente advertir sobre la enfermedad y los alimentos que no pueden consumirse: al mozo en el restaurante, a los directores y maestros en el colegio, y a los organizadores en los eventos.

En la actualidad hay algunos restaurantes que ofrecen platos elaborados de acuerdo a una dieta libre de gluten para celíacos, pero en el caso de que no cuenten con ellos, podrá optarse por algún menú con alimentos naturalmente libres de gluten, y asegurarse que no contengan agregados de éste en salsas o aderezos.

En la escuela, es fundamental que si un niño celiaco debe realizar alguna de las comidas en la institución escolar, puedan proveerle alimentos sin gluten. Directores, maestros y quienes estén a cargo de la cocina, deben ser advertidos de que el alumno requiere de una dieta especial.

Los cuidados que deben tenerse en la elaboración de sus comidas deben ser bien especificados. Algunas instituciones adaptan la dieta del celíaco a la que reciben el resto de los alumnos, ya que la dieta de un celiaco resulta completamente aceptable para una persona que no padezca la enfermedad.

Es muy importante que las comidas sean compartidas. No se debe separar al niño celíaco en el comedor común.

En eventos sociales es conveniente hablar con anticipación con los organizadores, para informarles qué alimentos no puede consumirse e –incluso- proponer algunas alternativas sin gluten para el menú.

Hoy, muchas empresas de catering cuentan con alternativas para celiacos en cumpleaños, casamientos, y otros eventos.

En los viajes, se recomienda contactarse previamente con las asociaciones para celíacos, del lugar de destino y solicitar información sobre restaurantes, puntos de venta de alimentos sin gluten y listados de alimentos aptos del país.

Algunas empresas aéreas sirven alimentos sin gluten durante los vuelos, para lo cual es importante avisar a la empresa en el momento de adquirir el pasaje. Aun así, al momento de recibir la comida, se debe asegurarse de que efectivamente sea apta para celíacos.