Los protocolos de la evaluación médica inician con los datos básicos del paciente (nombre, edad, procedencia y sexo).

Posteriormente se lo interroga sobre el motivo de la consulta y se revisan los antecedentes familiares, personales, quirúrgicos, toxicológicos y ginecobstétricos (en caso de ser mujer).

Acto seguido, el médico debe realizar un examen físico que incluya la toma de signos vitales.

Con base en todo eso, el médico hace una aproximación al diagnóstico y, de ser necesario, ordena exámenes para confirmarlo. Hecho eso, emite una fórmula y se da por terminada la consulta.

Todo lo anterior debe lograrse en 15 minutos. Esa es, en promedio, la duración de las consultas de medicina general en el sistema de salud.

Los médicos reconocen que cumplir con el protocolo a conciencia, en un tiempo tan corto, resulta imposible. La mitad de esos 15 minutos se pierden en la elaboración de registros, carga de datos en la historia clínica y elaboración de fórmulas, lo cual les deja 7 u 8 minutos para valorar a los pacientes.

En muchos casos, la situación podría solucionarse entendiendo que las consultas son eventos dinámicos en los cuales los pacientes tienen un papel fundamental para facilitar el trabajo del médico y optimizar el escaso tiempo disponible.

El paciente debe tomar en cuenta tres momentos pasos para aprovechar el tiempo de consulta:

La víspera. Un día antes de ver al médico, el paciente deberá escribir en orden la siguiente información y llevarla a la consulta:

  • Síntoma principal: lo más claro y concreto posible. Es lo primero que el médico oirá.
  • Síntomas secundarios: en orden de aparición y detallando su intensidad.
  • Medicinas y tratamientos: todo lo que el paciente está tomando (prescripto o no). Se debe incluir dosis, marcas, horarios y tiempo de consumo, agregar tratamientos caseros y explicar si alguno de ellos le ha producido reacciones. Así no lo pida, el paciente debe darle este registro al profesional.
  • Principal preocupación: enumerar cuál o cuáles son las preguntas que quiere que el médico le responda.

La consulta. Para optimizar esos 15 minutos que valen oro, el paciente debe:

  • Ser directo: describirle o leerle al médico el problema, sin omitir las ideas y temores que tiene.
  • Antecedentes: relatar experiencias anteriores relacionadas, si las ha tenido.
  • Examen físico: el paciente no debe permitir que le den un diagnóstico o le formulen medicamentos sin haberle practicado un examen físico. Lo mínimo que un médico debe informarle es cómo están sus signos vitales y su peso.
  • Explicaciones: si algo no le quedó claro, el paciente debe pedir una explicación. Es su derecho preguntar y ser informado sobre la gravedad, evolución y complicaciones de su mal.
  • Fórmula: el paciente debe preguntar el nombre de los medicamentos que le formulan, para qué sirven, cómo y cuándo tomarlos, si se pueden mezclar con otros y hasta el costo. El profesional puede sugerir una marca en particular, pero en la receta, es su obligación incluir el medicamento genérico, para que el paciente tome la decisión que más se acomide a sus necesidades económicas.
  • Exámenes: si se los piden, el paciente tiene derecho a preguntar para qué son, cómo se hacen y qué tipo de preparación requieren.

Despedida. El tiempo se ha terminado. Si el médico no ha respondido las preguntas que llevaba, el paciente puede leérselas. Si no tiene la intención de seguir alguna recomendación, debe informárselo al profesional, explicándole por qué.

Antes de terminar la consulta, paciente y médico deben ponerse de acuerdo sobre la fecha del próximo control, qué señales debe tener en cuenta para consultar de nuevo y las restricciones, alimenticias y físicas, hasta que vuelvan a encontrarse.

En caso de sugerir internación, el médico debe informar al paciente las opciones, calidad del nosocomio, tiempo de internación y médico que estará a cargo.  

También es conveniente preguntar en qué consiste el procedimiento, qué se busca con él, cómo va a ser la anestesia, cuánto tiempo estará incapacitado y qué va a pasar después.

Fuente: eltiempo.com