Las frutas y las verduras son componentes esenciales de una dieta saludable. Un consumo diario -suficiente- podría contribuir a la prevención de enfermedades importantes, como las cardiovasculares y algunos cánceres.

Se calcula que cada año podrían salvarse 1,7 millones de vidas en el mundo si se aumentara lo suficiente el consumo de frutas y verduras.

Un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas (FAO) publicado recientemente, recomienda como objetivo poblacional la ingesta de un mínimo de 400 gramos diarios de frutas y verduras (excluiyendo las papas y otros tubérculos feculentos) para prevenir enfermedades crónicas como las cardiopatías, el cáncer, la diabetes o la obesidad.

El consumo de frutas y verduras también ayuda a prevenir y mitigar varias carencias de micronutrientes, sobre todo en los países menos desarrollados.

El consumo actual estimado de frutas y verduras es muy variable en todo el mundo, oscilando entre 100 gramos por día en los países menos desarrollados y 450 gramos diarios -aproximadamente-  en Europa Occidental.

“El hecho de que las personas coman pocas frutas y verduras responde a múltiples factores, entre ellos, el alto costo de las mismas, su poca disponibilidad en algunos lugares, la escasa diversidad en la oferta según la región, la falta de propaganda sobre sus propiedades protectoras y de ofertas por temporada. Además, se dañan más rápidamente que otro tipo de alimentos, exigen lavarlas y consumirlas en un tiempo corto luego de ser adquiridas, y su ingesta no está incorporada culturalmente”, enumeró Marcia Moreira, epidemióloga de la OPS/OMS en Argentina.

Por su parte, Pier Paolo Balladelli, representante de la OPS/OMS en Argentina, destacó que se deberían introducir frutas y verduras en la dieta de los niños desde el primer año de vida, asegurando su higiene con un buen lavado o a través de la cocción.

Además, el funcionario sugirió apoyar el trabajo intersectorial y los acuerdos entre productores y distribuidores, poner en marcha incentivos y medidas protectoras y campañas que promocionen las bondades de las frutas y verduras según la estación del año.

Beneficios. La ingesta variada de frutas y verduras garantiza un consumo suficiente de la mayoría de los micronutrientes, fibra dietética y  una serie de sustancias no nutrientes esenciales.

El aumento de su consumo puede ayudar a desplazar los alimentos ricos en grasas saturadas, azúcares o sal.

Se calcula que la ingesta insuficiente de frutas y verduras causa en todo el mundo aproximadamente un 19% de los cánceres gastrointestinales, un 31% de las cardiopatías isquémicas y un 11% de los accidentes cerebro vasculares.

Una revisión internacional de alto nivel sobre el consumo de frutas y verduras y el riesgo de cáncer, coordinada por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC), concluyó que el consumo de frutas y verduras puede reducir el riesgo de cáncer -en particular- el gastrointestinal.