Un grupo de investigadores de cuatro prestigiosas universidades estadounidenses diseñó un corazón computarizado que permitirá detectar los efectos secundarios y la eficacia de los medicamentos antes de ser suministrados a los pacientes.  

Así lo informó la revista Science Translational Medicine, en un artículo dedicado al invento de los científicos de las universidades de Cornell, California, Columbia y Johns Hopkins.

El modelo fue desarrollado con ecuaciones matemáticas que representan el encendido y apagado de los canales cardíacos.

Uno de los mayores obstáculos de la investigación farmacológica es no encontrar un tratamiento efectivo y de largo plazo para la arritmia.

La enfermedad, que según la Organización Mundial de la Salud causa la muerte de 7 millones de personas al año, incluye a una variedad de trastornos provocados por la actividad anormal en dichas señales eléctricas del corazón.

La mayoría de los medicamentos anti arrítmicos –que deben seleccionarse cuidadosamente y usarse con estricta supervisión-  fracasan en el paciente debido a que no se puede predecir cómo alterarán la actividad eléctrica del corazón.

El modelo de estimulación cardíaca desarrollado por los científicos permite anticiparse a  cómo funcionará un fármaco en la actividad eléctrica del corazón, sus efectos secundarios, la concentración más efectiva y cómo interactuará con las proteínas de las células cardíacas.

Según los científicos, el modelo permite probar fármacos sin las limitaciones que se presentan en los ensayos con animales. “Creemos que el modelo podría ser utilizado no sólo con tejido cardíaco sino con otros órganos, como el cerebro, que requieren de una actividad eléctrica precisa para funcionar normalmente”, afirman.