Líquidos. Beber muchos líquidos es fundamental, no sólo para recuperarse de la deshidratación producto de la sudoración, sino para eliminar toxinas a través de la orina. Se recomienda consumir un promedio de dos litros al día, so sólo de agua sino también zumos e infusiones.
La menta aumenta la producción de sudor y descongestiona las vías respiratorias. Se sugiere preparar una infusión con una cucharadita de hojas de menta, dejarla reposar 10 minutos y beberla dos veces al día.

Alimentos. Se recomienda consumir carnes rojas, para recuperar energía, además de verduras y frutas frescas. El ajo y la cebolla son muy efectivos para aliviar los catarros. Por su parte, tomar alimentos con antioxidantes ayuda a eliminar las toxinas infecciosas y a fortalecer el organismo; los mejores son los que tienen vitamina A o C (cítricos, pimientos, col, brócoli, etc.).
Algunas mezclas como la de leche e higos tienen propiedades mucolíticas: ayudan a eliminar la tos y ablandar la mucosidad del pecho.
El zinc ayuda al organismo a recuperarse más rápido de la gripe, por eso se recomienda la ingesta de mariscos (especialmente las ostras), hígado, huevos, apio, espárragos y berenjenas.

Vitamina C. Los zumos de naranja o de limón, con un poco de agua caliente y miel,  ayudan a dormir y a recuperar fuerzas.

Inhalaciones. Si hay mucha congestión se recomienda inhalar eucalipto. Para ello, se debe calentar  agua en una olla y echar hojas de eucalipto -previamente lavadas- cuando rompa el hervor. Cuando el vapor huela a eucalipto, retirar la olla del fuego, cubrir la cabeza con una toalla e inhalar los vapores durante unos 15 minutos.
El vapor de eucalipto elimina la mucosidad, despeja las vías respiratorias y calma el dolor de cabeza.

Jengibre. Es muy efectivo para mitigar los dolores corporales de la gripe, en especial el de garganta. Para prepararlo en infusión, poner una cucharadita de ralladura de raíz de jengibre y el zumo de medio limón. Consumir una o dos veces al día.

Ajo. Si la gripe viene acompañada de una gran secreción nasal, ayudará mucho triturar un poco de ajo, envolverlo en una gasa y olerlo durante un rato. Esto despeja las vías respiratorias.

Ojos llorosos. Preparar una infusión con manzanilla y dejarla enfriar para aplicarla después sobre los ojos con un algodón. Se recomienda evitar la televisión y las luces fuertes.

No abrigarse en exceso. Uno de los errores más comunes que cometen los enfermos de gripe es abrigarse demasiado. Si se tiene mucha fiebre, estar muy abrigado hace que se pierda mucho más líquido y mucho más rápido.

Descansar. Descansar y dormir permiten que el organismo pueda recuperar fuerzas con rapidez.

Mantener la humedad. La falta de humedad en el ambiente puede empeorar los síntomas de la gripe, secando las vías respiratorias y permitiendo el desarrollo del virus. Si se vive en una región seca, se recomienda  mantener la humedad con un humidificador o poniendo un recipiente con agua sobre algún radiador.