Científicos en Estados Unidos descubrieron que dormir ayuda al cerebro a procesar las experiencias emocionales y a aliviar los recuerdos traumáticos.

En experimentos con individuos sometidos a escáneres cerebrales, los investigadores de la Universidad de California, en Berkeley, descubrieron que las señales químicas que producen estrés se apagan durante el sueño.

Esto ocurre durante una fase conocida como “sueño de movimientos oculares rápidos”’ o REM, en la cual se presentan con mayor frecuencia los sueños o ensoñaciones.

Los investigadores, que publican el estudio en Current Biology, llevaron a cabo experimentos en los que se mostró a voluntarios varias imágenes inquietantes durante dos sesiones.

Los que pudieron dormir bien entre una sesión y otra lograron procesar mejor la reacción emocional que produjeron las imágenes la segunda vez.

Los resultados, dicen los científicos, muestran que hay un vínculo entre el sueño y los recuerdos, y explican por qué las personas con trastorno por estrés postraumático (TEPT), como los veteranos de guerra, tienen tantas dificultades para recuperarse de las experiencias dolorosas y sufren pesadillas recurrentes.

El estudio también ofrece información valiosa sobre por qué soñamos.

Sueño REM. La mayoría de la gente enfrenta eventos traumáticos en algún momento de su vida y, para algunos, estos eventos pueden producir TEPT.

Esta enfermedad puede provocar en la persona graves perturbaciones, incluso mucho tiempo después de ocurrido el evento.

Hay evidencia importante de que el 20% del sueño que forma la fase REM juega un papel significativo en el procesamiento de recuerdos recientes.

Los científicos creen que si se logra entender mejor este proceso, se puede eventualmente ayudar a los pacientes con TEPT.

Para el estudio los investigadores reclutaron a 35 voluntarios y los dividieron en dos grupos.

Después de mostrarles 150 imágenes inquietantes diseñadas para provocar una reacción emocional, permitieron que uno de los grupos tuviera una noche de buen sueño.

Mientras dormían, se les sometió a escáneres para medir el flujo sanguíneo en el cerebro, método para observar qué regiones del cerebro están más activas.

Después volvieron a enseñarles las mismas imágenes por segunda vez.

Los resultados mostraron que al ver las imágenes por segunda vez aquellos que durmieron apropiadamente mostraron menos actividad en la amígdala, la región del cerebro asociada con las emociones, y más actividad en la corteza prefrontal, la región asociada al pensamiento racional.

Los que no durmieron mostraron una respuesta mucho más emocional al volver a ver las imágenes.

Los investigadores creen que los cambios químicos que ocurren en el cerebro durante el sueño REM explican cómo el organismo logra procesar mejor el estrés.

“Sabemos que durante el sueño REM hay una marcada disminución en los niveles de norepinefrina (noradrenalina), un compuesto químico cerebral asociado al estrés”, explica Matthew Walker, quien dirigió el estudio.

“Al procesar las experiencias emocionales previas en este ambiente neuroquímicamente seguro -de baja norepinefrina- durante el sueño REM, despertamos al día siguiente y la fuerza emocional de esas experiencias se ve suavizada. Nos sentimos mejor sobre esos eventos y pensamos que podemos enfrentarlos”, agrega el científico.

Otros especialistas, como Roderick Orner, especialista en psicología clínica, creen que aunque se cree que el sueño juega un papel crucial en el procesamiento de recuerdos traumáticos, es probable que haya muchos otros factores que causan el TEPT en los pacientes.

“En casos de trauma más severo podría ser muy difícil para el paciente procesar esas experiencias durante el sueño, especialmente si el evento ha tenido un impacto importante en la vida diaria de la persona”, afirma el experto. 

Fuente: BBC