Según un boletín emitido por la Universidad Nacional Autónoma de Méjico, el 15% de la población infantil mundial padece dislexia. Cerca de un 80% de los afectados son varones.

La dislexia es un trastorno que dificulta la lectura y compromete la capacidad de comprensión. Por ello, este padecimiento es considerado por el Manual de los Trastornos Mentales como un problema de desarrollo y aprendizaje.

La dislexia no se presenta de la misma forma en todas las personas, aunque generalmente se caracteriza porque el niño tiende a confundir las letras (la p por la q, o la d por la b).

Asimismo, quienes padecen dislexia suelen tener dificultades para pronunciar algunas palabras y comprender sonidos generando no sólo problemas para hablar, sino también para leer y comprender.

El 80% de  quienes presentan esta afección tiene antecedentes familiares. En el 20% de los casos restantes, la enfermedad se debe a daños neurológicos.

Tratamiento. No existe cura para la dislexia, lo único que funciona es la terapia.

El abordaje debe ser multidisciplinario. Lo primero es aplicar los instrumentos necesarios para determinar si realmente es un caso de dislexia o un problema pedagógico o, incluso, emocional.

Aunque la dislexia se manifiesta desde el momento en que el niño empieza a hablar, generalmente se detecta en la escuela, que es el momento en que aprende a leer.

Se debe derivar al paciente a una institución especializada. El tratamiento suele enfocarse en la rehabilitación de las funciones cognitivas.

Este trastorno no es progresivo, pero si no es tratado a tiempo puede generar problemas secundarios como dificultad para relacionarse o depresión.