En la actualidad, se calcula que alrededor del 70% de los argentinos que sufren de Enfermedad Pulmonar Obstructivo Crónica (EPOC) no lo sabe.

Esta condición, propia de fumadores, en particular, dejó de ser propia de hombres mayores para extenderse a ambos sexos y aparece cada vez a edad más temprana.

Así lo afirmaron expertos de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) durante la 5ª Conferencia Internacional sobre Avances en EPOC, que se realizó en días pasados en la Ciudad de Buenos Aires.

La EPOC es una alteración inflamatoria crónica del aparato respiratorio ligada al tabaquismo, prevenible y tratable. El 85% de los casos se produce en personas que fuman.

Es la cuarta causa de muerte a nivel mundial y será la tercera en el 2020.

Guillermo Menga, Jefe del Departamento Clínico-Quirúrgico del Hospital de Rehabilitación Respiratoria María Ferrer estimó que el 10% de la población mayor de 40 años sufre de EPOC en la Argentina.

“Si bien antes se consideraba una enfermedad de hombres mayores, ahora se sabe que el 65% de los que la padecen tiene menos de 65 años. Además, aunque tradicionalmente afectaba a los varones, hoy se encuentra por igual en ambos sexos”, afirmó.

Lamentablemente, en la mayoría de los casos la EPOC no está diagnosticada.

Federico Daniel Colodenco, jefe del Servicio de Alergia e Inmunología del Hospital de Rehabilitación Respiratoria María Ferrer y director de la Carrera de Especialistas en Neumonología de la Universidad de Buenos Aires (UBA), indicó que en todo el mundo se repite el fenómeno del subdiagnóstico en EPOC.

“Muchos médicos consideran natural que un fumador tosa o expectore. De allí la popularización de una entidad inexistente llamada ‘tos del fumador’, como algo benigno y sin consecuencias. Pero, en realidad, la tos, la expectoración con o sin disnea (falta de aire) puede ser una oportunidad para diagnosticar precozmente la EPOC”, asevera.

Para diagnosticar la EPOC es necesario realizar una espirometría. Este estudio simple y universalmente disponible es el que permite hacer el diagnóstico adecuado.  Consiste en respirar a través de una boquilla conectada al espirómetro, para medir la capacidad respiratoria.

Mejorar la calidad de vida. El tratamiento adecuado permite mejorar la tolerancia al ejercicio y la calidad de vida, así como reducir el número de exacerbaciones y de internaciones.

Según Eduardo Giugno, profesor adjunto de Neumonología y director de la Carrera de Médico Especialista en dicha área de la Facultad de Medicina de la UBA, el paciente no tratado integralmente va a estar más sintomático, va a deteriorar su calidad de vida, puede tener mayor riesgo de exacerbaciones y de internaciones, y corre mayor riesgo de mortalidad.

En la actualidad, existen nuevos tratamientos destinados a atacar ciertos mecanismos centrales en la enfermedad, tales como la hiperinsuflación (inflación excesiva de los pulmones) y la inflamación.

Al respecto, Colodenco señaló que uno de los grandes problemas de los pacientes que sufren de EPOC es que no pueden vaciar adecuadamente de aire a sus pulmones debido a la obstrucción bronquial.

“Eso los lleva a retener en sus pulmones más aire del necesario, lo que hace que sus pulmones estén más inflados de lo normal. Esta inflación excesiva hace que el acto de respirar sea mecánicamente más dificultoso”, explica.

Los medicamentos llamados broncodilatadores actúan desinflando los pulmones. “La medicación broncodilatadora es central para el manejo de los síntomas en EPOC, y se prefiere la vía inhalatoria a la oral. Estas drogas se pueden indicar según necesidad o en forma regular para prevenir o reducir síntomas. Los brocodilatadores de acción prolongada (como el indacaterol), son más convenientes y más efectivos, para producir alivio sintomático que los de acción corta”, opina Giugno.

La inflamación de los bronquios y del tejido pulmonar, diferente de aquella que aqueja a los pacientes con asma, es también un protagonista central de la enfermedad. “Hoy disponemos de medicamentos que afectan más específicamente ese tipo de inflamación”, especificó Colodenco.

Síntomas de la EPOC. Se recomienda considerar EPOC y realizar espirometría en personas mayores de 40 años que presenten:

  • Disnea (dificultad para respirar): persistente, progresiva y que empeora con el ejercicio.
  • Tos crónica: puede ser no productiva e intermitente.
  • Expectoración crónica.
  • Historia de exposición a factores de riesgo: Tabaco, polvos ocupacionales o químicos y humo de cocinas.
  • Historia familiar de EPOC.