“Cuando los médicos  hablan a sus pacientes con sobrepeso pueden expresarse de manera equivocada generando  actitudes negativas y provocando el efecto contrario al que buscan generar”. A esa conclusión llegó un estudio de la Universidad de Yale (Estados Unidos) publicado en el International Journal of Obesity.

Los investigadores examinaron cómo reaccionan las personas excedidas de peso cuando sus médicos usan algunos términos comunes.

El estudio descubrió que los pacientes prefieren que los especialistas usen un lenguaje neutro, como “peso poco saludable”, en lugar de algunas palabras que asociaron a sentimientos de culpa como “grasa”.

El estudio. Para llegar a los resultados, los científicos encuestaron a un grupo de adultos de Estados Unidos y les pidieron su opinión sobre 10 términos comúnmente usados para describir al exceso de peso corporal.

Los términos preferidos fueron: peso, peso poco saludable, problemas de peso y sobrepeso, consideradas como las palabras más motivadoras por quienes buscan adelgazar.

En el lado opuesto, los términos que más disgustan fueron: obeso, grasa, gordito y obesidad mórbida, seleccionadas como palabras estigmatizantes que llevan a la culpa.

Cifras preocupantes. El estudio arrojó que el 19% de los encuestados admitió haber pensado suspender sus futuras consultas a especialistas y el 21% afirmó que buscaría otro médico.

“Aunque los profesionales de la salud se enfrentan a retos importantes para prevenir y tratar la obesidad, sus esfuerzos deben comenzar con una conversación no estigmatizante con los pacientes sobre el peso y la salud”, afirmó  Rebecca Puhl, coautora del trabajo.

Según los investigadores, si los médicos usaran una terminología adecuada, que hiciera sentir más cómodos a los pacientes, podrían facilitar una discusión positiva y productiva, basada en el apoyo y el respeto.