La Organización Mundial de la Salud alertó sobre la presencia de mercurio en jabones y cremas que prometen un efecto blanqueador sobre  la piel.

Según el Organismo, se ha reportado que algunas mujeres han utilizado estos productos cosméticos por más de 20 años.

Los jabones, que vienen en forma de barra y se venden individualmente en cajas, contienen aproximadamente entre 1 y 3% de yoduro de mercurio y las cremas, disponibles en portes de varias presentaciones, contienen de 1 a 10% de amonio de mercurio.

El análisis de algunos productos demostró en jabones un contenido de mercurio de hasta 31 mg/kg, mientras que en las cremas se encontraron concentraciones de mercurio de hasta 33 mil mg/kg.

La OMS afirma que la cantidad o concentración de mercurio en un producto debe ser etiquetado en el envase o detallado en la composición del producto.

Los nombres que se debe buscar en la etiqueta, o en la lista de composición del producto, son: mercurio, Hg, yoduro de mercurio, cloruro de mercurio, mercurio aminiacal, cloruro de amida de mercurio, azogue, cinnabaris (sulfuro de mercurio), hydrargyri oxydum rubrum (óxido de mercurio), yoduro de mercurio o, incluso, veneno.
 
Las indicaciones para evitar el contacto con plata, oro, caucho, aluminio y joyas también pueden indicar la presencia de mercurio en un producto.

Sin embargo, cuestiona la Organización, las empresas que venden productos que contienen mercurio, no siempre lo incluyen en la etiqueta o en el listado de composición del producto.

Efectos sobre la salud. El principal efecto adverso del mercurio inorgánico contenido en los jabones y cremas para aclarar la piel es la afectación renal. También puede causar erupciones y decoloración de la piel, cicatrices, así como una reducción de la resistencia de la piel a las infecciones bacterianas y fúngicas.

Otros efectos incluyen ansiedad, depresión o psicosis y neuropatía periférica.

La literatura médica reporta, como ejemplo, el caso de una mujer china de 34 años que desarrolló síndrome nefrótico, una condición caracterizada por altos niveles de proteína en la orina.

Los niveles de mercurio en su sangre y orina volvieron a la normalidad un mes y nueve meses, respectivamente, después de haber dejado de usar la crema para aclarar la piel.

El mercurio de jabones, cremas y otros productos cosméticos finalmente se vierten a las aguas residuales. Entra, entonces, en el medio ambiente, donde es metilado y entra en la cadena alimentaria como el metil-mercurio, el cual es altamente tóxico para los peces.

Las mujeres embarazadas que consumen pescado conteniendo metilmercurio transfieren mercurio a sus fetos, lo cual puede generar un déficit neurológico en sus hijos.

La exposición a mercurio inorgánico se puede cuantificar a través de mediciones en la sangre y orina.

Restricciones. Los productos para aclarar la piel que contienen mercurio son peligrosos para la salud y como resultado han sido prohibidos en muchos países. Sin embargo, hay informes de que estos productos siguen estando disponibles para los consumidores, y que se venden por Internet.

La OMS recomienda a los Estados Miembros informar al público sobre los productos blanqueadores de la piel que contienen alguna forma química o compuesto de mercurio y sobre los riesgos asociados con las exposiciones a las diferentes formas de mercurio.