En su tercer informe periódico sobre la epidemia mundial de tabaquismo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que el número de personas protegidas por leyes que exigen el uso de advertencias sanitarias gráficas de gran tamaño e impacto en los paquetes de cigarrillos aumentó considerablemente.

Así, según la organización, más de mil millones de personas en 19 países están protegidas, casi el doble que hace dos años, cuando la cifra llegaba sólo a 547 millones.

El informe –que también examina las campañas de los medios de comunicación- calcula que unos 23 países ya han llevado a cabo al menos una campaña antitabáquica en los últimos dos años.

México, el Perú, Estados Unidos y ahora Argentina son los últimos países que han comenzado a exigir el uso de advertencias en los envases de productos de tabaco. La medida ha sido calificada como de probada eficacia para motivar a la gente a ejar de fumar y reducir la posibilidad de consumo en quienes aún no son adictos.

La OMS instó a todos los países a adoptar mejores prácticas para reducir el consumo de tabaco y a pasar de ser partes del Convenio Marco para el Control del Tabaco (vigente desde el año 2005 y del cual forman parte 170 Estados) a aplicarlo cabalmente.

Otras medidas recomendadas por la organización –y que hacen parte de las disposiciones de dicho convenio- son: vigilar el consumo de cigarrillo, proteger a la población del humo, ofrecer ayuda para dejar de fumar, hacer cumplir las prohibiciones sobre publicidad, promoción y patrocinio del tabaco y aumentar los impuestos sobre el mismo.

Se calcula que el tabaco matará a 6 millones de personas durante este año. De los más de mil  millones de fumadores en el mundo, más del 80% vive en países de ingresos bajos y medianos.