En ocasiones, debido a causas diversas, el riego sanguíneo que lleva oxígeno al cerebro no es suficiente para mantenerlo consciente y alerta.

Se produce, entonces, una pérdida de conciencia -completa o parcial-, que se vuelve a recuperar rápidamente. Esto se conoce como desmayo, síncope o lipotimia.

Hay personas a las que las emociones fuertes como la ansiedad, el temor o, incluso, la alegría, les suponen una sobreexcitación que puede llevarlos a una lipotimia.

Los sitios cerrados, con poca ventilación, muchas veces producen sensación de agobio y generan ataques de ansiedad y síncopes.
También el ayuno mantenido por largo tiempo puede provocar lipotimia.

El dolor, que afecta de manera muy diferente a cada persona, puede hacer que el cerebro se desconecte y conlleve que la persona sufra un desmayo.

Otras causales de lipotimia son: el calor extremo, que provoca bajas repentinas de tensión; y las fobias, temores que pueden llegar también al desmayo.

Fuente: SM