Especialistas en inmunología afirman que los adultos, al igual que los niños, necesitan vacunas. “Aunque la inmunización no evita que los adultos desarrollen ciertas enfermedades, sí disminuye la severidad de los síntomas y evita muertes”, afirma Vivien Brown, infectóloga de la Universidad de McMaster (Canadá).

La especialista pone especial énfasis en recomendar que los médicos les digan a sus pacientes que se vacunen.

En Argentina, por ejemplo, entre las vacunas que se recetan a los adultos figuran: la doble bacteriana (que protege contra la difteria y el tétanos), la vacuna antigripal (que se administra anualmente) la inmunización contra la hepatitis A y B, la vacuna que previene la infección por las distintas cepas del virus de la meningitis,  la inmunización contra la varicela y la triple viral (que provee protección contra la paperas, la rubeola y el sarampión).

Brown realizó un estudio que demostró que muy pocos adultos cuentan con todas las vacunas recomendadas. La especialista afirma que los principales responsables de esta situación son los médicos, que no informan a sus pacientes sobre las vacunas que deberían darse y su importancia para mantener la salud.

“Si se empieza a evaluar la salud de una persona teniendo en cuenta si cumple con el calendario de vacunación, estaremos en una mejor posición para tomar decisiones más acertadas, pedir las pruebas adecuadas y lograr una mejor prevención”, asegura. Por ese motivo, recomienda que los médicos pongan a la vacunación de los adultos en su lista de prioridades.

“Los pacientes también tienen responsabilidad en el problema. Deben ser conscientes de la importancia de saber con qué vacunas cuentan y con cuáles no. Ellos saben qué fármacos toman y a cuales son alérgicos. De la misma manera, deben ser responsables en torno a la inmunización con la que cuentan”, afirma.

Fuente: Periodismo.com