Según información recibida por el Sistema Nacional de Vigilancia (SIVILA) procedente de 77 establecimientos hospitalarios en 20 provincias del país, en lo que va del año fueron reportados 17.615 casos por virus respiratorios.

El 81% de los casos corresponde al Virus Sincicial Respiratorio. Otros virus con incidencia fueron Parainfluenza, con el 8.6% y el Adenovirus con el 6%. Los virus de la Influenza –entre otros el H1N1– representaron el 2.7%.

“La situación de las enfermedades respiratorias está dentro de lo esperado”, consideró la Jefa del Programa Nacional de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles de la cartera sanitaria, Carla Vizzotti.

La funcionaria afirmó que el objetivo de la campaña de vacunación antigripal -que implementa el ministerio- no es interrumpir la circulación sino disminuir la mortalidad de quienes tienen mayor riesgo de enfermar y morir por esta causa.

“En época de gripe siempre va a circular el virus de la Influenza. La cepa H1N1 (gripe A) dejó de ser pandemia para volverse un virus estacional, por todos conocido”, dijo.

En ese contexto, el Ministerio de Salud de la Nación recomienda intensificar medidas de prevención tales como:

  • El lavado frecuente de manos.
  • Estornudar en el pliegue del codo.
  • Ventilar los ambientes.
  • Quedarse en casa ante la presencia de síntomas de gripe.
  • No automedicarse.
  • Consultar al médico.

Éstas, entre otras acciones, ayudan a disminuir la ocurrencia de afecciones. 

Cabe recordar que la población considerada de riesgo, que aún no se haya vacunado, debe concurrir a aplicarse gratuitamente la vacuna antigripal. Hacen parte de ésta población las mujeres embarazadas, puérperas hasta los 6 meses, bebés de 6 meses hasta 2 años, personas mayores de 65 años y quienes padezcan enfermedades tales como afecciones respiratorias o cardíacas, inmunodeficiencias congénitas o adquiridas (como  VIH), pacientes oncohematológicos y trasplantados, obesos, entre otros.

Cuidados en bebés y niños. Los primeros meses de vida son los de mayor vulnerabilidad a las infecciones.

En los bebés, la lactancia materna es la prevención más eficaz contra las enfermedades. A través de ella se transmiten las defensas que permiten a los más pequeños estar en mejores condiciones para enfrentarlas.

Por otra parte, prestar atención a los “signos de alarma” es la mejor manera de detectar y tratar a tiempo las infecciones respiratorias, impidiendo que se agraven.

Si un niño menor de 5 años presenta fiebre, ruidos al respirar, tos, decaimiento o rechaza la comida, hay que llevarlo sin demora al centro  de salud. Allí tendrá atención y medicamentos gratis.

Si es menor de 3 meses, no recibe lactancia materna o le faltan vacunas, el riesgo y la urgencia de la consulta son aún mayores.