La cirugía vascular y la ortopedia están estrechamente relacionadas. Ésto se debe a la proximidad anatómica que existe entre las estructuras óseas (los huesos) y vasculares (venas y arterias que transportan la sangre).

Los traumatismos óseos pueden acompañarse de lesiones vasculares que complican el tratamiento y comprometen el pronóstico funcional, o incluso vital, del paciente.

Algunas intervenciones quirúrgicas ortopédicas pueden causar lesiones iatrogénicas de los vasos adyacentes o descompensar una arteriopatía preexistente. Otras posibles complicaciones son el  trombo-embolismo venoso (TEV) y la trombosis venosa profunda (TVP).

Por otra parte, el sangrado es algo que los cirujanos ortopédicos deben controlar para evitar otras complicaciones en todas esas intervenciones.

Desde hace aproximadamente un año, especialistas argentinos en cirugía vascular y ortopédica utilizan mallas de exanguinación y oclusión no neumática, una herramienta que constituyen la primera solución quirúrgica sin sangrado para procedimientos ortopédicos de muñeca, codo, rodilla, tobillo, pie y mano.

La malla tiene un anillo de silicona para proporcionar la presión de exanguinación necesaria y la oclusión. Así, evita que la sangre vuelva a entrar en el miembro que se opera, creando un campo operatorio libre de sangre.

“Utilicé la malla en un paciente con úlcera varicosa de 4 años de tratamiento sin respuesta favorable. Recibió, a su vez, ligadura de vena safena y colaterales, teniendo excelente resultado, con muy buena granulación”, explica Guillermo Soteras, cirujano vascular e integrante del Hospital de Urgencias de la ciudad de Córdoba.

Por su parte, Féliz Revol, cirujano traumatológico del hospital Tránsito Cáceres de Allende de la ciudad de Córdoba, utiliza las mallas en cirugías de miembro inferior o superior. “La principal ventaja es que la malla disminuye el tiempo quirúrgico en 10 minutos y produce mayor exanguinación en comparación con otros métodos”, explica.

Para Carlos Autorino, jefe del Servicio de Ortopedia y Traumatología del Hospital Austral de Pilar de Buenos Aires, con esta nueva técnica la isquemia preventiva se ha obtenido satisfactoriamente.

Las mallas se pueden utilizar para procedimientos en adultos y también en niños. En este sentido, Juan Carlos Krauthamer, especialista en ortopedia y traumatología general e infantil, ha utilizado las mallas en cirugías ortopédicas infantiles y cirugía artroscópica general e infantil.

“Esta nueva técnica nos ha permitido reducir las complicaciones que se presentan en intervenciones donde tenemos que abrir el miembro o el tórax, y en las que el sangrado complica el procedimiento quirúrgico. Por otro lado, ahorra pérdida de sangre y permite facilitar las maniobras quirúrgicas en la práctica aislada del miembro para identificar los elementos y realizar los procedimientos correspondientes”, afirma.

Krauthamer agrega que antes de la existencia de las mallas, la exanguinación se hacía normalmente con un vendaje elástico alrededor del miembro y con un manguito hemostático.

“Las mallas tienen la ventaja de regular las presiones a las cuales se va a someter el miembro a operar. Otorgan un ahorro de tiempo, y esto es importante ya que nuestros procedimientos quirúrgicos están limitados a una hora y media”, agrega Krauthamer.