Los países de las Américas han sido pioneros en aplicar medidas efectivas para luchar contra la creciente epidemia de enfermedades no transmisibles, con ejemplos que otros países del mundo también pueden adoptar.

Así lo señala un nuevo reporte publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) durante la cumbre histórica de Naciones Unidas sobre enfermedades no transmisibles, que tuvo lugar en Nueva York el pasado 19 y 20 de septiembre.

Al presentar el informe, la Directora de la OMS, Mirta Roses, anunció que la Organización convocará a un Foro para reunir a gobiernos, sector privado y sociedad civil con el objetivo de trabajar en prevención de estas enfermedades y poner en práctica políticas exitosas en la región.

Roses sostuvo que se pueden prevenir al menos tres millones de muertes en diez años a través de la colaboración entre sectores. “El tsunami de las enfermedades no transmisibles es un producto de nosotros mismos. Será la acción humana la que nos saque de este problema”, aseguró.

Las “historias de éxito” del reporte son los ejemplos de programas y políticas manejadas esta semana en la Reunión de Alto Nivel de Naciones Unidas sobre Enfermedades No Transmisibles, en la que los países acordaron una Declaración Política sobre este tipo de enfermedades.

En la reunión, se urgió a implementar para prevenir y controlar enfermedades como el cáncer, las enfermedades cardíacas, respiratorias crónicas y la diabetes. En las Américas, tres de cada cuatro muertes se deben a una enfermedad no transmisible, y se espera que el número de muertes y enfermos se incremente un 40% en el 2030, si continúan las tendencias actuales.

El caso argentino. Durante la reunión, la subsecretaria de Prevención, Marina Kosacoff, detalló las políticas que desarrolló Argentina para contener el avance de las enfermedades no transmisibles: Ley antitabaco, campañas contra la obesidad, disminución de uso de la sal y el consenso con la industria para modificar el Código Alimentario y producir comestibles más saludables.

La funcionaria disertó en el panel “Reforzando las capacidades nacionales y las políticas apropiadas para la prevención y control de enfermedades no transmisibles” en donde explicó el impacto de estas enfermedades para el país y cómo trabajar en pos de reducir la carga que generan en el sistema de salud.

 “La estrategia está basada en cuatro líneas de acción: la promoción de la salud a través de acciones de base poblacional, las políticas públicas y abogacía, el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica y el manejo integrado de las enfermedades no transmisibles y sus factores de riesgo en los servicios de salud”, dijo Kosacoff.

Informe. Para enfrentar el desafío de las enfermedades no transmisibles, los países de las Américas han implementado iniciativas tendientes a mejorar la atención de las enfermedades no transmisibles, llamar la atención sobre la necesidad de prevenirlas y alentar a los individuos a optar por  opciones más saludables en su estilo de vida, , particularmente respecto al consumo de tabaco y alcohol, actividad física y dieta.

En el informe, “Enfermedades no transmisibles en las Américas: Construyamos un futuro más saludable” figuran las iniciativas.