Se estima que entre un 70 y 80% de las personas que sufren de dolores de espalda o cintura en la Argentina padecen de hernia de disco.

Ésto influye seriamente en la vida cotidiana, ya que trae aparejados diversos dolores como el de ciática, lumbalgia, piernas, hormigueo, entumecimiento de las extremidades inferiores, entre otros.

Diego Mellino, director de La Clínica de la Columna y presidente de la Asociación Quiropráctica Argentina, explica que la quiropraxia es la única a profesión capacitada para analizar, detectar y corregir una subluxación vertebral,  principal causa de una hernia de disco.

“El 80% de los casos que se interpretan médicamente como quirúrgicos mejora con la quiropraxia”, afirma.

Las hernias son roturas de las fibras del anillo del disco intervertebral que generan que el material de disco que se encuentra entre ellas se desplace hacia afuera produciendo una comprensión de las fibras y la interrupción del impulso nervioso.

Sin drogas, la quiropraxia realiza un ajuste eficaz y seguro mediante una leve presión manual o -a veces- con un pequeño instrumento.

Mellino sostiene que al producir el ajuste vertebral, se logra la liberación del nervio y sobre todo del componente articular vertebral.

Como consecuencia las presiones sobre los discos decrecen, facilitando que los procesos inflamatorios sedan, disminuya el dolor y que biomecánicamente el cuerpo recupere su movilidad articular natural.

A su vez, la quiropraxia permite reestablecer la comunicación del sistema nervioso central que se veía afectada.

“Para comprender cómo se produce una hernia es útil imaginarse una galletita con relleno, donde las tapas serían las vértebras y el disco un relleno de consistencia gelatinosa. Si se hace demasiada presión en las tapas, el relleno se sale hacia afuera provocando comprensiones. La quiropraxia busca las vértebras afectadas y al colocarlas nuevamente en su lugar logra que el relleno que se escapo se reabsorba”, explica Mellino.

En Estados Unidos, la quiropraxia se ejerce desde 1895. En 1950 se estableció como método con rigor científico. La cantidad de centros de quiropraxia asciende a 10 mil y la de los pacientes 20 millones.

A nivel mundial, ésta profesión se ha convertido en la de mayor demanda en el cuidado natural de la salud. En América Latina ha tenido un fuerte impulso en los últimos tiempos en países como Brasil, Chile, Perú, México.