Por: María Eugenia Grillo
Periodista

La osteoporosis es una enfermedad crónica caracterizada por la disminución de la  masa ósea y el deterioro de la micro-arquitectura, que incrementa el riesgo de fractura por fragilidad.

En Estados Unidos afecta a 75 millones de mujeres y hombres y, en  Argentina, se estima que 1 de cada 4 mujeres mayores de 50 años la padecen.

Un esqueleto saludable requiere resorción y formación ósea para estar en equilibrio. La resorción es producida por los osteoclastos -responsables de la destrucción del tejido óseo-. La formación es llevada a cabo por los osteoblastos  -responsables de su crecimiento-.

El exceso de resorción ósea conduce a huesos debilitados y susceptibles de fracturas.

“Una dieta apropiada, suplementos de calcio y vitamina D, ejercicios de resistencia y la adherencia a un tratamiento con medicamentos adecuados pueden retardar  la pérdida de masa ósea y reducir el riesgo de fractura”, indica la doctora Zulema Man, especialista en endocrinología, medicina nuclear y osteología,  y directora del postgrado en osteología dela Universidad Favaloro.

En nuestro país ocurren anualmente 298 fracturas por cada 100 mil mujeres mayores de 50 años, y 117 fracturas por cada 100 mil varones de dicha edad.

Las fracturas, especialmente de cadera, pueden ser devastadoras. Casi un 20% de los pacientes muere dentro del primer año después de una fractura de cadera y un 80% no logra llevar una vida autónoma.

Aproximadamente 34 mil fracturas de cadera ocurren cada año en nuestro país, con un promedio diario de 90 fracturas por día.  

Se estima que los costos de hospitalización para el tratamiento de fracturas de cadera y vértebras superan los 190 millones de dólares anuales.

Para Man, uno de los mayores problemas que afecta la prevención de la enfermedad es la baja adherencia al tratamiento. “8 de cada 10 mujeres no reciben tratamiento después de una fractura relacionada con osteoporosis; y muchas experimentan fracturas debido a un bajo o pobre cumplimiento y persistencia con su terapia”, afirma.

Novedoso tratamiento para mujeres. La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) acaba de aprobar el primer anticuerpo monoclonado (Denosumab) para el tratamiento de la osteoporosis en mujeres post-menospáusicas.

Durante la menopausia la disminución de estrógeno aumenta la expresión del RANK Ligando, un regulador esencial de los osteoclastos (células que producen el desgaste y deterioro del hueso).

Denosumab ayuda a detener el proceso que causa la pérdida ósea en el esqueleto, produciendo mayor densidad ósea, huesos más fuertes y una reducción del riesgo de sufrir fracturas.

La nueva molécula devuelve el balance fisiológico de formación y resorción y  constituye una alternativa que favorecerá la adherencia al tratamiento de la enfermedad.

“Contribuye a resolver una necesidad insatisfecha ya que podría lograrse el 100% de adherencia con sólo dos aplicaciones al año (una por semestre)”, afirma Man.  

Estudios clínicos demostraron que administrando Denosumab (60mg),  a través de una inyección subcutánea cada 6 meses, se redujo significativamente la incidencia de fracturas y se incrementó la densidad  mineral ósea (una medida de fortaleza del hueso) en todos los puntos del esqueleto que fueron medidos.

Se demostró un 68% de reducción del riesgo de fractura de vértebras a lo largo de 3 años, 40% cadera y 20% no vertebrales.