Buenos Aires, noviembre 2016.- “En la actualidad, las alternativas de tratamiento para un paciente con cáncer de pulmón se han ampliado enormemente y en muchos casos la posibilidad de cronificar la enfermedad es una realidad, gracias a la aparición de varias drogas nuevas que permiten su control”, afirma el Dr. Claudio Martín, médico oncólogo, Secretario General de la Asociación Argentina de Oncología Clínica.

El cáncer no es una sola enfermedad, sino un grupo de enfermedades que lo que tienen en común es el crecimiento anormal y desordenado de las células, que acaban formando unas masas denominadas tumores.

Particularmente, el cáncer de pulmón provoca más muertes que el de colon, mama y próstata juntos1, y en el mundo se diagnostican 1.800.000 en 2012. (GLOBOCAN 2012) de nuevos casos cada año. En la Argentina se diagnostican 11244 casos (2012, también por GLOBOCAN) y es el tipo de cáncer que ocupa el primer lugar en mortalidad, con una cifra estimada de unas 9.000 muertes por año2.

Signos de alerta para ir al médico

Aunque el cáncer de pulmón no suele manifestarse durante las fases iniciales de la enfermedad, es recomendable estar atentos a una serie de síntomas que si bien individualmente podrían corresponder a muchas otras afecciones, en su conjunto representan un signo de alerta para al menos concurrir a la consulta médica y así descartar la enfermedad o, caso contrario, abordarla lo más tempranamente posible.

Entre sus principales síntomas se destacan la tos persistente, dolor constante en el pecho al respirar o toser, esputos con sangre, dificultades para respirar, sensación de falta de aire, infecciones frecuentes en los pulmones, ‘pitidos’ o ruidos al respirar, ronquera o cambios en la voz, sensación de que la comida se queda detenida en el tórax, bultos o masas en el cuello o en la clavícula, fatiga, pérdida del apetito y de peso, y dolor de huesos.

Factores de riesgo

Si bien el tabaquismo constituye el factor de riesgo principal3, entre el 10 y el 15 por ciento de los casos- que desarrolla cáncer de pulmón por alguna alteración molecular, independientemente de ser o no fumadores; esto incluye hombres y mujeres de todas las edades, inclusive jóvenes de 15 años de edad4.

En ellos, el tipo de cáncer que se presenta dependerá del gen que se altera y, para su tratamiento, hoy se cuenta con terapias ‘a medida’ para algunas de las alteraciones genéticas.

Estas medicaciones son las denominadas ‘terapias dirigidas a blancos moleculares’ y tienen la particularidad de trabajar en distintas etapas de los procesos de proliferación de las células malignas, ofreciendo resultados muy alentadores.

Tipos de tratamientos

La elección del tipo de tratamiento variará según el tipo y el estadio de la enfermedad. El Dr. Claudio Martín refiere que “si está localizada sólo en el pulmón, la cirugía es la elección”.

Si además compromete los ganglios que están en el mediastino (cavidad ubicada entre los pulmones), la opción será la radioterapia. Mientras que cuando nos enfrentamos a un cuadro con metástasis, es necesario estudiar si el tumor tiene algún cambio genético o molecular (mutación o re arreglo). Si no lo tiene, la indicación será la quimioterapia estándar, pero sí presenta una mutación o re arreglo, es muy posible que podamos ofrecerle una terapia dirigida”.

El cambio en el tratamiento del cáncer de pulmón ha sido drástico en los últimos años: ahora se cuenta con muchas más herramientas que permiten que los pacientes tengan una mejor calidad de vida y que la sobrevida se haya prolongado en forma significativa.

Hace 10 años, no importaba el subtipo de tumor porque todos se trataban de la misma forma. En la actualidad, cada tipo de tumor de pulmón se aborda de manera diferente, en varios casos con medicaciones más específicas y con mejores resultados.

Por esto, es importante obtener una buena muestra del tumor, para poder realizarle todos los estudios necesarios y así poder indicarle al paciente el mejor tratamiento disponible.

Mutaciones

“Si bien se han descubierto muchas mutaciones en cáncer de pulmón, hay particularmente dos -la mutación EGFR y el rearreglo de ALK- para las cuales existen medicamentos aprobados y que son de primera elección”, dice el Dr. Martín, quien también es oncólogo del Hospital María Ferrer y Jefe de Oncología Torácica del Instituto Alexander Fleming.

“Es necesario evaluar la presencia de estas mutaciones en todos aquellos pacientes con el subtipo más frecuente de cáncer de pulmón (adenocarcinoma) y en aquellos tumores que ya se han diseminado a otros órganos.”

“Cáncer pulmonar de células no pequeñas”

Algunos subtipos de un cáncer de pulmón denominado ‘cáncer pulmonar de células no pequeñas’ (CPCNP) 5[6], que se estima representa entre el 85 y el 90% de los cánceres de pulmón, presentan cambios moleculares y son los que muchas veces se manifiestan en personas ex fumadoras o que nunca fumaron.
Uno de esos subtipos se origina porque diferentes porciones de dos genes (el EML4 y el ALK) se ven alteradas, creando la proteína de fusión ALK que promueve el desarrollo y crecimiento del tumor6[7]. Hoy es posible mediante estudios de marcadores tumorales reconocer la alteración molecular e identificar a este CPCNP ALK+, un tipo específico que afecta a cerca de 72.000 personas en el mundo7[8].
A partir de allí, se puede orientar el tratamiento con terapias dirigidas especialmente a inhibir la alteración causante de este crecimiento tumoral, las que nos ofrecen la posibilidad de poder disminuir el tamaño y extensión de la enfermedad, prolongar la sobrevida del paciente libre de progresión, ofrecerle una mejor calidad de vida y disminuir los síntomas.

Inmunoterapias

Este año surgieron muchas otras novedades para transformar el cáncer de pulmón en una enfermedad crónica. En este sentido hay que destacar la aparición de las inmunoterapias.

Estas drogas son una novedad ya que no atacan directamente las células tumorales sino que hacen estas células visibles para la defensas del organismo y son estas las que destruyen las células tumorales.

En este sentido que dos nuevas drogas están disponibles en el país -nivolumbab y pembrolizumab- mostraron eficacia superior a la quimioterapia y menor toxicidad, en pacientes que ya han recibido un tratamiento con quimioterapia antes.

Pembrolizumab además mostró eficacia en pacientes que no han recibido quimioterapia previa y cuyos tumores expresan una proteína en su superficie ( PD-L1). En aquellos pacientes que presentan una expresión de PD-L1 = 50%, al compararlo contra quimioterapia, redujo un 40% el riesgo de morir, y un 50% el de que la enfermedad manifieste progresión.

Otras nuevas opciones en pacientes que ya recibieron quimioterapia es el uso de drogas que evitan que los tumores formen vasos sanguíneos quitándole a estos la posibilidad de que se alimenten. En este sentido dos nuevas opciones -nintedanib y ramucirumab- asociadas a quimioterapia mostraron ser superiores a quimioterapia sola.

Fuentes

Jemal, A, et al. Global cancerstatistics. CA Cancer J Clin. 2011; 61:69-90
http://www.cancer.org/acs/groups/cid/documents/webcontent/003115-pdf.pdf
[6] Reade CA, Ganti AK. EGFR targeted therapy in non-small cell lung cancer: potential role of cetuximab. Biologics. 2009; 3: 215– 224.
www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2726075/
[7]Lin E, Li L, Guan Y, et al. Exon Array Profiling Defects EML4-ALK Fusion in Breast, Colorectal, and Non-Small Cell Lung Cancers.Mol
Cancer Res.2009;7(9):1466-1476 –http://mcr.aacrjournals.org/content/7/9/1466.full
[8] Sociedad Americana del Cáncer. Detailed guide: Lung Cancer (Non-small cell) 2013. American Cancer Society.
http://www.cancer.org/acs/groups/cid/documents/webcontent/003115-pdf.pdf