La Sociedad Argentina de Diabetes (SAD) recordó que es alto el porcentaje de personas diabéticas que, además, son celiacas. Entre el 1 y el 16% de los niños conviven con ambas enfermedades sin presentar síntomas. La entidad brindó una serie de pautas para detectar la presencia de ambas dolencias y consejos para mejorar la calidad de vida de las personas.

La celiaquía es una enfermedad del intestino que se caracteriza por la intolerancia al trigo, la avena, la cebada y el centeno, y tienen más posibilidad de ser celíacos quienes tienen familiares que conviven con la celiaquía, y las personas con otras afecciones autoinmunes como tiroiditis, artritis reumatoidea o diabetes tipo 1.

Es así que entre el 1 y el 16% de los niños con diabetes mellitus tipo 1 (DM1) son también celiacos, y es común que no presenten síntomas, por lo que es necesario prestar atención a retrasos de crecimiento, variación de las glucemias, cambio de carácter, deposiciones desligadas ocasionales o dolor abdominal.

Alimentación: eje del tratamiento

La licenciada en Nutrición e integrante de la SAD, Natalia Presner, aseguró que un plan adecuado de alimentación es el pilar del tratamiento de la enfermedad celíaca y de la diabetes.

Además, confirmó que los planes de alimentación de ambas enfermedades “son compatibles, con la particularidad que los alimentos no debe tener TACC (trigo, avena, cebada y centeno)”.

Explicó que las recomendaciones de proteínas y grasas “pueden cubrirse consumiendo lácteos descremados, carnes magras, pescados dos veces por semana y aceites vegetales crudos”.

Para asegurar la ingesta óptima de hidratos de carbono “se dispone de una amplia variedad de alimentos: verduras; hortalizas; frutas; tubérculos; legumbres; cereales (arroz común o integral, maíz, quinoa, amaranto, trigo sarraceno, mezcla de dos o tres harinas) y productos comerciales sin TACC”, dijo la profesional.

Recordó que hay personas con diabétis tipo 2 “en quienes se demora el diagnóstico de enfermedad celíaca porque tienen sobrepeso o son obesos y carecen de síntomas”. También, hay pacientes con enfermedad celíaca que al comenzar la dieta sin TACC y debido “a una mejor absorción de nutrientes y a una mala elección alimentaria por falta de educación, aumentan de peso más allá del rango saludable”.

Según Presner “cualquiera sea el caso, se debe normalizar el estado nutricional para prevenir el desarrollo de diabetes , recurriendo a un plan de alimentación saludable, sin TACC, con calorías adecuadas para normalizar el estado nutricional del individuo”.