Tres de cada diez argentinos mueren a causa de problemas del corazón. Un estudio sobre 155 mil personas, del que participó nuestro país, muestra que disponer de servicios médicos adecuados mejora la sobrevida de los pacientes.

Un llamado a actuar sobre los factores de riesgo para reducir la mortalidad cardiovascular fe realizado desde la Sociedad Argentina de Cardiología e incluyó tanto al sistema de salud en su conjunto, como a la comunidad médica y todo el personal involucrado en el cuidado de la salud, así como a la responsabilidad individual de cada uno de los pacientes. El anuncio, fue realizado en el marco del XXXIX Congreso Argentino y XXIV Congreso Interamericano de Cardiología y XV Congreso Argentino de Cardiología Pediátrica, que se realizó en nuestro país del 18 al 20 de octubre y del que participaron más de 10 mil especialistas.

El presidente de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC), doctor Jorge Belardi, destacó que “según datos del Ministerio de Salud de la Nación, entre 2003 y 2011 la mortalidad por enfermedades cardiovasculares descendió un 15%, principalmente debido a la disminución creciente del tabaquismo y al mayor control de la hipertensión arterial. Sin embargo, y a partir de datos de 2011, las enfermedades cardiovasculares representaron el 30% de todas las muertes en el país, lo que significa que continúa siendo la principal causa de mortalidad, por encima del cáncer (19%), las enfermedades respiratorias (15,6%) y las enfermedades infecciosas (4%) “.

Por su parte, el doctor Daniel Piñero, presidente del 39° Congreso Argentino y 24° Congreso Interamericano de Cardiología, destacó que éste es un problema mundial: “La enfermedad cardiovascular forma parte de grupo de la Enfermedades No Transmisibles (junto con el cáncer, la diabetes y la enfermedad pulmonar crónica) que ocasiona el mayor número de muertes en el mundo, que afecta a los jóvenes y que en el 80 por ciento de los casos ocurre en países en vía de desarrollo (de ingresos medios o bajos)”. Es por eso que “la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha fijado como meta para 2025 una reducción de 25% en la mortalidad por enfermedades no transmisibles (iniciativa 25 X 25)”.

“Las prioridades para reducir la mortalidad CV son: 1) lucha contra el tabaco, 2) lucha contra la hipertensión arterial y 3) prevención secundaria (cobertura universal). Como dice Margaret Chan, Directora General de la OMS, ‘la cobertura universal es el mayor igualador social'”, sostuvo Piñero.

Estudio PURE

Uno de los trabajos que más concita la atención de los cardiólogos en materia de prevención es el Estudio Prospectivo de Epidemiología Urbana y Rural (PURE, por sus siglas en inglés), del que participó Argentina, a través de ECLA (Estudios Clínicos Latino América), de Rosario. Esta investigación, que abarca datos relevados entre 2003 y 2009 sobre más de 150 mil personas de entre 35 y 70 años de 17 países de diferentes ingresos económicos (bajos, medios y altos ingresos), ha arrojado interesantes conclusiones sobre cómo reducir la mortalidad cardiovascular.

Se recolectaron datos médicos y del estilo de vida, y se tomaron muestras de sangre para análisis. También se obtuvieron datos del entorno geográfico, psicosocial, socioeconómico y nutricional. El seguimiento planeado es hasta por lo menos 10 años. El investigador principal es el doctor Salim Yusuf, director del Instituto de Investigación en Salud Poblacional de la Universidad McMaster (Canadá), quien visitó la Argentina para participar del evento científico.

“Los primeros informes de PURE han demostrado que en los países de altos ingresos se observa un mayor número de factores de riesgo. Sin embargo, la mortalidad por infarto de miocardio, accidente cerebrovascular e insuficiencia cardíaca es 7 veces mayor en los países de bajos ingresos comparada con los países de altos ingresos. En los países de ingresos intermedios (incluye a la Argentina) la mortalidad es también intermedia. Esto puede ser explicado por un cuidado de la salud superior en los países de altos ingresos (por ejemplo, diagnóstico precoz y mejor tratamiento), que atenúa la mayor carga de factores de riesgo. De hecho, en la primera publicación de PURE se reportó la baja indicación de medicamentos en prevención secundaria, especialmente en los países de bajos ingresos”, manifestó el doctor Yusuf, quien además es el presidente electo de la Federación Mundial del Corazón (WHF).

“Es decir que, mientras que en los países de altos ingresos la gente tiene más factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares, donde más gente muere por causas cardiovasculares es en los países de bajos ingresos, lo que resalta la importancia de los sistemas de salud a fin de proteger a las personas más vulnerables”, insistió Yusuf.

Hipertensión arterial en la Argentina

Los datos del estudio PURE aún están siendo procesados. No obstante, ya se revelaron las primeras cifras oficiales en torno a Argentina: participaron 7 mil pacientes de 35 a 70 años de edad, y se halló que el 50% tenía hipertensión arterial. Lo que es aún más preocupante: de ellos, apenas el 15% tenía su enfermedad controlada.

Y por si esto fuera poco, de cada dos hipertensos, uno ignora que padece esta afección, por lo que ni siquiera se trata. Inclusive, entre los pacientes que saben que son hipertensos, si bien el 80% se encuentra bajo tratamiento, apenas 4 de cada 10 logran un control efectivo de su presión arterial.

El corazón de los argentinos
• Tres de cada diez argentinos mueren por causas cardiovasculares.
• En la Argentina hay 40.000 infartos por año.
• Su frecuencia es cada vez mayor en los menores de 40 años.
• Apenas el 30% de los infartos recibe tratamiento rápido y adecuado.
• El 50% de los argentinos de entre 35 y 75 años es hipertenso.
• Cinco de cada diez afectados lo ignoran.
• De los que lo saben, el 80% está tratado, y sólo el 40% controlado
• Del total de hipertensos, sólo el 15% está controlado
• Más de la mitad de los argentinos no realiza actividad física.
• El 27% es fumador
• El 53,4% tiene sobrepeso u obesidad.
• El 29% tiene colesterol elevado.
• Casi el 10% sufre diabetes.