¿Qué podemos hacer para que el temor desaparezca tras una experiencia perturbadora?

Dr. Stephen Whiteside de Psiquiatría y Psicología de Mayo Clinic en Rochester, Minnesota.

Es común que los niños desarrollen temores, especialmente en respuesta a una experiencia perturbadora. Hay varias medidas que usted puede tomar en casa para ayudar a su hijo a entender mejor y familiarizarse con sus temores. A medida que eso ocurra, probablemente el temor se vuelva menos abrumador y, aunque no desaparezca completamente, su hijo podrá controlarlo con más eficacia.

Primero, mientras trabaje con él para ayudarlo a controlar el temor, mantenga la calma y motívelo. Haga que toda la interacción relacionada con ese tema sea cálida y de apoyo, dejándole saber que usted lo quiere y que desea ayudarlo.

Segundo, tranquilícelo respecto a que esto que le ocurre es algo normal. Todos sentimos temor por algo y no hay nada malo en temer una situación que en algún momento anterior nos asustó. Es perfectamente comprensible sentir temor a volar cuando se ha tenido una mala experiencia en un avión; sin embargo, eso no significa que uno tenga que evitar la situación, pues hay maneras de reducir el temor.

Una buena manera de ayudar a controlar los temores es obteniendo más información acerca de su causa. A fin de ayudar a su hijo a hacerlo, bríndele información básica sobre la seguridad general de los viajes en avión. Recurra a fuentes confiables que él pueda leer o a las que él mismo pueda remitirse. No le diga simplemente “volar es seguro, no te preocupes”, porque a menos que usted sea piloto o experto en aviación, su palabra probablemente no sea suficiente para tranquilizarlo por el momento. Además, instrúyalo acerca de lo que es la turbulencia y sus causas. Entender por qué ocurre algo puede hacerlo más predecible y comprensible, aparte de menos atemorizante.

Luego ayude a su hijo a sentir menos ansiedad cuando piense en volar al enfrentar sus temores, en lugar de evitarlos. Procure encontrar videos sobre la turbulencia y véalos usted solo primero a fin de verificar que son adecuados para su hijo, y luego muéstreselos. Véanlos juntos una y otra vez hasta que se vuelvan aburridos. Ese tipo de exposición a una situación atemorizante dentro de un ambiente seguro puede gradualmente reducir la ansiedad sobre la situación en general.

Puede adoptar el mismo método con las pesadillas. Pídale que le cuente en detalle esos sueños perturbadores y luego, hágale escribir todo lo que él pueda recordar al respecto. Revise los detalles y hable con él sobre los sueños hasta que ya no susciten una respuesta de temor.

Al examinar y entender mejor lo que le atemoriza, usted ayuda a su hijo a ver que sí es capaz de controlar sus temores. Pese a que eso tal vez no haga desaparecer completamente el miedo a volar y que él todavía pueda sentirse incómodo al subir a un avión, tomar estas medidas con su hijo le permite ayudarlo a disminuir el poder que el temor tiene sobre él.

Si pese a intentar con estas técnicas su hijo todavía continuara muy temeroso a volar, considere hacerle una cita con un psicólogo experimentado en niños y adolescentes con problemas de ansiedad.