Vacunar a la población es una de las inversiones en salud pública más exitosas. Superada sólo por el acceso al agua potable, la vacunación tiene un gran impacto en la disminución de las enfermedades infecciosas y es una de las inversiones de salud pública más exitosas y costo-efectivas que existen: se estima que cada año la vacunación ayuda a evitar hasta tres millones de muertes.

Los países del continente americano han sido líderes a nivel mundial en la eliminación o reducción de enfermedades prevenibles por vacunación. La región fue la primera en erradicar la viruela (en 1971) y en eliminar la polio (en 1991); además, el último caso endémico de sarampión se reportó en 2002 y el de rubéola, en 2009. Así, en las Américas, la vacunación ha sido responsable de la reducción de casi un cuarto de la mortalidad infantil en niños menores de 5 años de edad durante 1990-2002, contribuyendo significativamente en los avances hacia los Objetivos del Desarrollo del Milenio.

La vacunación también consigue beneficios económicos significativos ya que, además de evitar que las personas se enfermen, también las protege contra los efectos a largo plazo en su desarrollo físico, emocional y cognitivo. Cuando los niños crecen sanos, les va mejor en la escuela y son más productivos en la edad adulta.

A pesar de los progresos de los últimos años, todavía unos 22 millones de niños no han recibido todas las vacunas de rutina, y más de 1,5 millones de menores de 5 años mueren por enfermedades que pueden ser prevenidas con las vacunas existentes.

Hay que tener en cuenta que la vacunación no es exclusiva de la infancia; los adolescentes y adultos también se benefician de la protección que brindan vacunas contra la influenza, la meningitis y ciertos tipos de cánceres que pueden ser prevenidos.

Del 20 al 27 de abril del 2013 se celebrará la 11ª Semana de Vacunación en las Américas (SVA) impulsada por Organización Panamericana de la Salud. Las actividades de la SVA fortalecen los programas nacionales de vacunación en la región para llegar a las poblaciones con poco acceso a los servicios de salud regulares, como las que viven en las periferias urbanas, zonas rurales y fronterizas y en las comunidades indígenas. Desde su creación en el 2003, más de 410 millones de personas de todas las edades han sido vacunadas gracias a esta iniciativa.

La SVA también proporciona una plataforma para sensibilizar a la población sobre la importancia de la inmunización y mantener el tema en las agendas políticas. Tal es el éxito de esta iniciativa, que otras regiones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) han establecido sus propias Semanas de Vacunación y el 2013 marcará la segunda celebración de la Semana Mundial de Inmunización (WIW), que servirá como un marco general para unir todos los esfuerzos regionales.

MSD reconoce que la mayoría de las personas en el mundo aún carecen de un acceso adecuado a medicamentos, vacunas y atención médica. Por tal motivo, y teniendo en cuenta que las enfermedades infecciosas son causantes de la mayor parte de las enfermedades y muertes en los países en vías de desarrollo, MSD busca un impacto significativo en la salud global expandiendo el acceso a sus vacunas. MSD tiene el compromiso de reducir la brecha entre la disponibilidad de vacunas en países desarrollados y su introducción en el mundo en desarrollo.

 

La importancia de la vacunación 

¿Qué es la vacunación?

  • La vacunación es una intervención que salva vidas, y que evita el innecesario sufrimiento a causa de una enfermedad, una discapacidad e incluso la muerte.
  • Las vacunas ayudan a fortalecer el sistema inmune del cuerpo para prevenir enfermedades infecciosas, a diferencia de los medicamentos, que sirven para tratar una enfermedad ya instalada.
  • Desde hace muchos años, la prevención se ha realizado por medio de la vacunación y aún se siguen descubriendo vacunas innovadoras para ayudar a proteger la salud humana contra las enfermedades existentes y emergentes en todo el mundo.

Un impacto global significativo

  • Las vacunas permiten prevenir más de 30 enfermedades infecciosas y ayudan a evitar las discapacidades a largo plazo.
  • Desde la introducción de las vacunas:

o    La utilización de vacunas de calidad, seguras y eficaces en los programas nacionales de vacunación salvaron más de 2.5 millones de vidas en Latinoamérica y el Caribe desde 1974.

o    Más de la mitad de las ganancias en la reducción de la mortalidad infantil en América Latina y el Caribe en los últimos años son atribuibles a la vacunación. 

o    La viruela fue declarada oficialmente erradicada en 1979.

o    Las tasas mundiales de poliomielitis han disminuido más del 99% desde 1998.

o    En los Estados Unidos se ha eliminado la rubeola.

o    Redujo la mortalidad mundial por sarampión en un 71% entre 2000 y 2011.

Un beneficio tanto personal como para la sociedad

  • Cuando una determinada proporción de una comunidad está vacunada contra una enfermedad contagiosa, la mayoría de los miembros de esa comunidad están protegidos porque hay pocas oportunidades para que se declare un brote o epidemia. Incluso aquellos que no pueden recibir determinadas vacunas —como los niños, las embarazadas o las personas inmunosuprimidas- consiguen cierta protección dado que la propagación de la enfermedad contagiosa está contenida. Esta es la llamada “inmunidad comunitaria”.
  • Las vacunas son una de las inversiones en salud más exitosas y rentables de la historia. Como ejemplo, la erradicación mundial de la viruela, que costó US$ 100 millones a lo largo de 10 años hasta 1977, ha permitido ahorrar US$ 1,300 millones al año sólo en costos de tratamiento y prevención.

Una intervención importante en la salud pública

  • La vacunación contra una variedad de enfermedades mortales prevenibles es una forma importante de protección de la salud que debe ser accesible para todas las personas del mundo.
  • Con más de un siglo de trabajo dedicado al descubrimiento, desarrollo y fabricación de vacunas, MSD sigue con su compromiso hacia las vacunas mediante cuatro pilares:

o    El desarrollo de vacunas innovadoras para ayudar a prevenir enfermedades.

o    Tener una política de precios no lucrativos para las vacunas contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) y el rotavirus en los países en desarrollo.

o    Realizar estudios clínicos y proyectos de demostración.

o    Compromiso para ampliar el acceso a nuestras vacunas y mejorar la salud mundial.

 

 

Fuente: Organización Panamericana de la Salud;

Global Health PR