Las migrañas con aura podrían anticipar un mayor riesgo de ACV después de los 45 años
Una investigación detectó que las personas de mediana edad que presentan alteraciones visuales o sensoriales antes del dolor de cabeza tienen más probabilidades de sufrir un accidente cerebrovascular.
Las migrañas con aura no solo afectan la calidad de vida por el dolor y las alteraciones neurológicas que generan, sino que además podrían estar asociadas a un mayor riesgo de accidente cerebrovascular (ACV) en adultos de mediana edad y mayores.
Así lo advierte un estudio publicado recientemente en la revista Neurology, que encontró que las personas mayores de 45 años que sufren migrañas acompañadas de aura tienen un 73% más de probabilidades de padecer un ACV isquémico en comparación con quienes no presentan este tipo de episodios.
Las auras son síntomas neurológicos que suelen aparecer antes de una migraña e incluyen destellos de luz, puntos ciegos, líneas en zigzag, hormigueos o alteraciones sensoriales.
La investigación fue encabezada por el neurólogo Adam Sprouse Blum, profesor asociado de la Universidad de Vermont, y analizó datos de casi 11.400 personas de 45 años o más que participaron en un estudio sobre salud cerebrovascular durante un promedio de seis años.
De todos los participantes, 1.130 sufrían migrañas. Dentro de ese grupo, 491 experimentaban aura y 639 no presentaban esos síntomas previos.
Durante el seguimiento, alrededor del 3% de las personas sin migraña sufrió un ACV. Entre quienes padecían migrañas, la cifra ascendió al 4%. Sin embargo, al observar específicamente a quienes tenían migraña con aura, el porcentaje subió al 5%.
En cambio, las personas con migraña sin aura mostraron un riesgo similar al de la población general.
Uno de los hallazgos que más sorprendió a los investigadores fue el impacto observado en hombres. Según el estudio, los varones menores de 72 años con cualquier tipo de migraña presentaron un riesgo de ACV más de 3,5 veces superior.
“Investigaciones previas habían mostrado que el vínculo entre migraña y ACV afectaba especialmente a mujeres jóvenes, por eso este resultado en hombres de mediana edad fue inesperado”, explicó Sprouse Blum en un comunicado.
Los autores señalaron que todavía se necesitan más estudios para comprender por qué ocurre esta asociación y si existen factores biológicos o cardiovasculares específicos detrás de este fenómeno.
De confirmarse estos resultados, los especialistas consideran que podría ser necesario reforzar las estrategias de prevención cardiovascular en personas con migraña con aura, especialmente en adultos de mediana edad.
Los expertos recuerdan que controlar la presión arterial, evitar el tabaquismo, mantener hábitos saludables y consultar ante síntomas neurológicos persistentes son medidas fundamentales para reducir el riesgo de ACV.
