Especialistas advierten que factores poco conocidos como la fragilidad, la pérdida de masa muscular, la malnutrición, la polifarmacia, la depresión y el aislamiento social pueden tener un impacto tan importante como la hipertensión o el colesterol elevado en la salud cardiovascular de los adultos mayores.
Un amplio estudio realizado en pacientes con hipertensión mostró que la combinación de monitoreo domiciliario y seguimiento médico remoto mejora el control de la presión arterial y disminuye significativamente las complicaciones cardiovasculares graves.
Una investigación con más de dos décadas de seguimiento encontró que las personas que adoptan cambios sostenidos en su estilo de vida tienen menos probabilidades de desarrollar varias enfermedades crónicas al mismo tiempo, incluso más que quienes reciben tratamiento con metformina.
Una investigación realizada en Chile encontró que una estrategia integral que combinó etiquetado frontal, restricciones de venta en escuelas y limitaciones a la publicidad de alimentos poco saludables logró disminuir los niveles de sobrepeso y obesidad en niños pequeños.
Un estudio realizado en pacientes de atención primaria detectó que más de tres de cada diez personas presentan dificultades para comprender información médica y gestionar su propia salud, una situación que podría afectar el control de enfermedades y la toma de decisiones sanitarias.
Un estudio encontró que un videojuego diseñado para reentrenar los músculos del brazo permitió mejorar significativamente la movilidad de personas que habían sufrido un accidente cerebrovascular. Los avances continuaron incluso después de finalizada la terapia.
Un estudio con más de 1,8 millones de personas advirtió que el riesgo de sufrir infecciones graves está subestimado en pacientes con diabetes y prediabetes. Los especialistas reclaman que este problema sea incorporado de forma más explícita en las guías de atención médica.
Un estudio reveló que la mayoría de los adultos con TDAH utiliza estrategias para disimular sus dificultades cotidianas, aunque ese esfuerzo suele asociarse con ansiedad, agotamiento emocional y baja autoestima.
Un ensayo clínico piloto mostró que la estimulación eléctrica de la médula espinal permitió recuperar fuerza y movimiento en pacientes con secuelas motoras severas luego de un accidente cerebrovascular.
Un estudio en Estados Unidos muestra que casi uno de cada cinco adolescentes y adultos jóvenes consulta herramientas de inteligencia artificial para hablar sobre ansiedad, tristeza o estrés, en muchos casos sin contarlo a su entorno.
