· En Argentina, según las estadísticas del Ministerio de Salud de la Nación correspondientes al año 20161, sobre 330.273 decesos por causa definida, 72.986 (22,1%) corresponden a enfermedades del corazón.

· Desde el Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas (CACI) atribuyeron esta situación a la falta de atención respecto de los factores de riesgo que contribuyen al desarrollo de las patologías cardíacas, como el tabaquismo, la hipertensión, la obesidad, el sedentarismo, los trastornos en los lípidos y la diabetes, por citar los principales.

Buenos Aires, 26 de septiembre de 2018 – Especialistas del Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas (CACI) advirtieron como principal responsable de los casi 73 mil decesos anuales que se producen en Argentina por enfermedades del corazón, a la falta de conciencia que existe en la población sobre la importancia del control de los factores de riesgo que contribuyen al desarrollo de las patologías coronarias.

El anuncio fue realizado a pocos días de la conmemoración del Día Mundial del Corazón, que se celebra en paralelo en más de cien países este sábado 29 de septiembre. “La gran mayoría de la gente sabe que el tabaquismo, la hipertensión arterial, la obesidad, el sedentarismo, los trastornos en los lípidos, la diabetes y el estrés, son los principales factores de riesgo modificables que deberíamos tener bajo control, pero en el día a día en general se hace muy poco para combatirlos”, apuntó el Dr. Anibal Damonte, cardioangiólogo intervencionista, presidente del CACI.

Según las estadísticas publicadas por el Ministerio de Salud de la Nación (ahora Secretaría de Salud) correspondientes a las causas de defunciones en la Argentina durante 20161, fallecieron 72.986 personas (incluyendo todas las edades) por enfermedades de corazón. Ese valor representa más de 1 de cada 5 decesos (22,1%) de los registrados por causas bien definidas según los registros de dicha cartera sanitaria.

“Debemos tener en cuenta que estamos hablando de 8 fallecimientos por hora, lo que indica a las claras de que no cuidamos lo suficiente nuestro corazón. Se evidencia que nos cuesta cambiar nuestro estilo de vida, visitar en forma periódica al médico para hacer los controles que correspondan, e inclusive la gente demora en solicitar ayuda cuando aparecen síntomas que podrían estar indicando la presencia de una afección coronaria”, afirmó el Dr. Diego Grinfeld, cardioangiólogo intervencionista vicepresidente del CACI.

Distintas proyecciones hablan de que se producen 50 mil infartos anualmente en nuestro país[2]. El problema es que muchos de ellos no llegan a las guardias médicas o lo hacen tarde, cuando ya disminuye notoriamente el porcentaje de éxito de la terapia de reperfusión de la arteria obstruida, idealmente mediante la realización de una angioplastia coronaria de urgencia.

“Es fundamental derivar al paciente con síntomas de infarto a un centro de alta complejidad que cuente con salas de hemodinamia, para la realización de una angioplastia lo antes posible, según recomiendan las guías internacionales del tratamiento de Infarto”, sostuvo el Dr. Alejandro Cherro, director de la Carrera de Especialista en Hemodinamia Angiografía General y Cardiología Intervencionista UBA-CACI y ex presidente del CACI.

Podrían estar indicando la presencia de un infarto síntomas como dolor en el pecho, generalmente de tipo opresivo (descripto como una pata de elefante sobre el pecho), sensación de desasosiego y de muerte inminente, algunas veces sudoración, mareos e hipotensión, entre otros. Mientras que eventos menos agudos se presentan con dolor precordial (dolor de pecho) al realizar actividad física y desaparecen con el reposo, o luego de una ingesta de comida desmedida o de situaciones intensas de estrés.

“La enfermedad coronaria no distingue clase social ni sexo, y cada vez la estamos viendo en gente más joven. El estilo de vida moderno, la desatención de los factores de riesgo y la inacción frente a la aparición de los primeros síntomas del infarto, son el caldo de cultivo perfecto que atenta contra el corazón”, concluyó el Dr. Damonte.

Acerca del CACI

El Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas (CACI) es la única sociedad argentina en esta especialidad. Fue creado en 1985 con la finalidad de nuclear a todos los especialistas en diagnóstico y tratamiento de las enfermedades cardiovasculares por cateterismo. Hoy cuenta con más de 500miembros asociados.

CACI desarrolla una amplia actividad científica en el país. Desde el año 1990 realiza un congreso anual de Cardioangiología Intervencionista en distintas ciudades del interior, con una importancia cada vez mayor y una creciente concurrencia.

Coordina el Programa Educativo Integral (P.E.I.), junto con los consejos de hemodinamia y cardiología intervencionista de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) y de la Federación Argentina de Cardiología (FAC).

CACI cuenta con la primera y más antigua carrera de Especialista en Cardioangiología Intervencionista del mundo, de tres años de duración, llevada a cabo conjuntamente con la Universidad de Buenos Aires. Ya ha formado a más de 350 cardiólogos intervencionistas de Argentina y del mundo.

CACI participa, junto a distintas organizaciones de Salud, en el desarrollo de nuevas regulaciones y guías de trabajos, así como en la aceptación de la tecnología de reciente lanzamiento; y es el encargado de supervisar a los médicos y a los centros asistenciales que practican la especialidad en la Argentina.

Para mayor información consultar en www.caci.org.ar // www.revistacaci.org.ar