Investigadores de la Universidad de Tel Aviv, junto con el Centro Alemán de Investigación del Cáncer (DKFZ) en Heidelberg, han descubierto el mecanismo por el cual el melanoma se propaga a otros órganos en el cuerpo, y han encontrado maneras de prevenir la metástasis.

En un descubrimiento histórico, los investigadores de la Universidad de Tel Aviv han desentrañado el mecanismo de metástasis del melanoma, el más agresivo de todos los cánceres de piel. Los científicos descubrieron que antes de extenderse a otros órganos, el tumor envía vesículas diminutas que contienen moléculas de micro ARN. Éstas inducen cambios morfológicos en la dermis – como preparación para recibir y transportar las células cancerosas. Los investigadores también encontraron sustancias químicas que pueden detener el proceso, y por lo tanto son candidatas a convertirse en fármacos promisorios.

El artículo fue publicado el día Lunes  22 de de agosto de 2016, como el artículo de portada de la prestigiosa revista científica Nature Cell Biology.

El melanoma, el tipo más agresivo y letal de cáncer de piel, causa la muerte de una persona cada 52 minutos (según datos de la Skin Cancer Foundation, Fundación de Cáncer de Piel), y el número de casos diagnosticados ha ido en aumento durante las últimas tres décadas. A pesar de una serie de terapias desarrolladas a lo largo de los años, aún no existe una solución definitiva a esta enfermedad que amenaza la vida. Un estudio reciente de la Universidad de Tel Aviv, propone métodos nuevos y eficaces para el diagnóstico y la prevención del  más mortal de los cánceres de piel.

“La amenaza de un melanoma no está en el tumor inicial que aparece en la piel, sino más bien en sus metástasis – las células cancerosas que han sido enviadas a fin de colonizar órganos vitales como el cerebro, los pulmones, el hígado y los huesos”, dice la líder de investigación, la Dra. Carmit Levy, del Departamento de Genética Molecular humana y Bioquímica de la Facultad de Medicina Sackler de la Universidad de Tel Aviv. “Hemos descubierto cómo el cáncer se propaga a otros órganos distantes, y encontramos formas de detener el proceso antes de la fase metastásica.”
Los cambios morfológicos en la dermis
Los investigadores comenzaron mediante el examen de muestras de patología tomadas de pacientes con melanoma, y los resultados fueron verdaderamente sorprendentes. “Nos fijamos en muestras de melanoma en su fase inicial, antes de la etapa invasiva”, dice la doctora Levy. “Para nuestra sorpresa, nos encontramos con cambios que nunca antes se habían informado, en la morfología de la dermis -la capa interna de la piel. Nuestra próxima tarea era descubrir cuáles eran esos cambios y cómo se relacionan con el melanoma.” En el marco del estudio largo y complejo que siguió, el grupo fue capaz de descubrir – y también bloquear – un mecanismo central en la metástasis de melanoma.

Según la Dra. Levy, los científicos han sabido durante años que el melanoma se forma en la capa externa de la piel, la epidermis. En esta etapa temprana, el cáncer no está en condiciones de enviar a las células cancerosas a colonizar otros órganos del cuerpo, porque no tiene acceso a los vasos sanguíneos – las autopistas que llevan a las células a otras partes del cuerpo. Sin vasos sanguíneos presentes en la epidermis, el tumor necesita ante todo, ponerse en contacto con los vasos sanguíneos que se ejecutan a través de la dermis. Pero, ¿cómo se realiza la conexión?

“Hemos encontrado que, incluso antes de que el propio cáncer invade la dermis, envía vesículas diminutas que contienen moléculas de micro ARN. Éstas inducen los cambios morfológicos en la dermis, como preparación para recibir y transportar las células cancerosas. Ahora nos quedó claro que al bloquear las vesículas, estamos en condiciones de detener la enfermedad por completo”.

 

La transformación del melanoma en una enfermedad no amenazante

Después de haber descubierto el mecanismo, los investigadores procedieron a buscar sustancias que podrían intervenir y bloquear el proceso en sus etapas más tempranas. Ellos encontraron dos de estas sustancias químicas: una, SB202190, inhibe el traspaso de las vesículas del tumor melanoma a la dermis; y la otra, U0126, evita los cambios morfológicos en la dermis, incluso después de la llegada de las vesículas. Ambas sustancias se ensayaron con éxito en el laboratorio, y pueden servir como candidatos promisorios para futuros fármacos. Además, los cambios en la dermis, así como las propias vesículas, se pueden utilizar como indicadores de gran alcance para el diagnóstico precoz del melanoma.

“Nuestro estudio es un paso importante en el camino hacia una solución definitiva para el cáncer de piel más letal”, dice la doctora Levy. “Esperamos que nuestros hallazgos ayudarán a convertir el melanoma en una enfermedad no amenazante, y fácilmente curable.”

El grupo de la Universidad de Tel Aviv trabajó en estrecha colaboración con el Prof. Jörg D. Hoheisel y Laureen Sander en el Centro Alemán de Investigación Oncológica (DKFZ) en Heidelberg, Dr. Shoshi Greenberger en el Centro Médico Sheba y el Dr. Ronen Brenner en el Centro Médico Wolfson  en Holon. La investigación de laboratorio fue dirigida por la Dra. Shani Dror del grupo de investigación de la Dra. Levy.

(La investigación fue financiada con el apoyo del Ministerio  de Ciencia, Tecnología y Espacio  en el marco de un programa conjunto de investigación germano-israelí, sobre el cáncer.)