Ocho de cada diez personas contraerá este virus en algún momento de su vida. Pero puede ser prevenido mediante una vacuna –gratuita y obligatoria a los 11 años– que forma parte del calendario vacunatorio nacional de la Argentina.

“El Virus Papiloma Humano (VPH) puede producir cáncer de cuello uterino, vaginal, anal, de pene, de cabeza y cuello entre otros”, “En el mundo se diagnostica un cáncer cervicouterino relacionado con el VPH por minuto”, “8 de cada 10 personas contraerán VPH en algún momento de sus vidas”. Estos son algunos de los mensajes clave en torno a los cuales gira la campaña de concientización sobre la prevención de la infección por VPH, llamada “No miremos para otro lado”, que ha sido lanzada por doce destacadas instituciones médicas y científicas argentinas, en el marco del “Día Internacional de Conciencia del Virus Papiloma Humano (VPH)”, que se celebró el 4 de marzo, y el Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Cuello Uterino que se celebrará el próximo 26 de este mes.

La campaña apunta a superar la falta de atención en torno a esta problemática y a difundir sus medidas de prevención. En la Argentina, la vacunación contra el VPH es obligatoria y gratuita para las mujeres y varones de 11 años; sin embargo, estadísticas muestran que las tasas de vacunación no son tan altas como deberían ser. “El virus de VPH nos puede afectar a todos, sus consecuencias pueden ser graves y presentarse, a veces, mucho tiempo después del momento de la infección. Contamos con vacunas muy efectivas y seguras para prevenir el VPH, no perdamos la oportunidad de prevenirnos, sobre todo durante la adolescencia”, comentó el doctor Pablo Bonvehí, jefe de Infectología del Cemic y coordinador de la Comisión de Vacunas de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI).

La campaña “No miremos para otro lado” cuenta con el aval de la Asociación Argentina de Oncología Clínica (AAOC), la Asociación Civil Sostén, la Asociación Argentina de Microbiología (AAM), la Dirección de Ginecológica del Hospital de Clínicas, la Fundación para la investigación, docencia y prevención del cáncer (FUCA), la Fundación Helios Salud, la Fundación Huésped, el Instituto ANLIS – Malbrán, la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica (SADIP), la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiologia (SAVE) y Fundación Vacunar.

Los virus papiloma humano (VPH) son virus de transmisión por vía sexual que son muy comunes en todo el mundo. Hay más de 200 diferentes tipos de VPH, pero se sabe que algunos de ellos causan ciertos tipos de cáncer, cómo el cáncer de cuello de útero, el cáncer anal y el cáncer orofaríngeo. Otros tipos de VPH son responsables de las verrugas genitales. La mayoría de los hombres y mujeres sexualmente activos adquirirán al menos un tipo de VPH en algún momento de su vida, de ahí que se recomienda que la vacunación se realice antes de que las mujeres y los varones inicien su vida sexual.

Según recientes estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2018 unas 311.000 mujeres murieron a causa del cáncer de cuello uterino; más del 85% de esas muertes se produjeron en países de ingresos bajos y medios. El cáncer de cuello uterino es actualmente el segundo tipo de cáncer más frecuente en las mujeres de las regiones menos desarrolladas, donde se estima que en 2018 hubo unos 570.000 nuevos casos (lo que representa el 84% de los nuevos casos mundiales).

“El VPH es la enfermedad de transmisión sexual más frecuente que afecta a hombres y mujeres en la Argentina: el 13% de las mayores de 30 años están infectadas por subtipos de VHP de alto riesgo, prevenibles mediante la vacunación. Por eso, es vital difundir el mensaje de que tanto el virus como las enfermedades que ocasiona pueden ser prevenidas”, advirtió el doctor Silvio Tatti, jefe de la División Ginecología del Hospital de Clínicas (UBA). «El virus del papiloma humano no se ve. La transmisión del virus no se siente. El camino para prevenir la infección se construye entre todos sin excepciones. 8 de cada 10 habitantes porta el virus. La prevención evita el cáncer», enfatizó por su parte el doctor Matías Chacón, presidente de la Asociación Argentina de Oncología Clínica (AAOC).

“El VPH coexiste con los humanos desde siempre, se disemina fácilmente, permanece silencioso y puede dar lesiones graves que llevan a la muerte –dijo la doctora María Alejandra Picconi, jefa del Servicio Virus Oncogénicos del Laboratorio Nacional y Regional de Referencia de Papilomavirus, del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas-ANLIS «Dr. Malbrán»–. Actualmente contamos con mejores herramientas para evitarlo, como las vacunas y las pruebas en el tamizaje para la detección temprana de enfermedad. ¡Informémonos y luchemos contra los tabúes y prejuicios!”

Un abordaje integral

Para la prevención del VPH y del cáncer de cuello uterino que las lesiones causadas por el virus puede ocasionar, la Organización Mundial de la Salud (OMS) propone un plan de control integral que consiste en la vacunación contra los VPH (prevención primaria), detección y tratamiento de las lesiones precancerosas (prevención secundaria) y diagnóstico y tratamiento precoces del cáncer de cuello uterino invasivo (prevención terciaria).

En ese contexto, la vacuna contra el virus papiloma humano constituye una de las herramientas de prevención centrales, ya que evita la infección por VPH que puede causar lesiones capaces de devenir con el tiempo en un tumor de cuello de uterino. En la Argentina, la vacuna que brinda inmunidad contra el VPH fue incorporada al Calendario Nacional de Vacunación en 2011. En ese entonces, se estableció la vacunación de las niñas de 11 años de edad; en 2017, la obligatoriedad de vacunar contra el VPH se extendió a los varones de 11 años. Esto último se debe a que en el varón, la infección causada por el VPH puede derivar en cáncer de orofaringe, cáncer anal y cáncer de pene. Desde 2014, la vacuna contra el VPH que establece el Calendario Nacional de Vacunación es la tetravalente que, además de prevenir tipos de virus causantes de lesiones compatibles con el cáncer de cuello uterino, ofrece el beneficio adicional en la prevención de verrugas genitales ya que también protege contra los subtipos de VPH 6 y 11, causantes de la mayoría de las verrugas anogenitales no oncogénicas.

“La gran ventaja es que existe una herramienta muy efectiva para prevenir la infección por este virus y es la vacunación, en el Calendario Nacional tenemos incluida la vacuna, gratuita y obligatoria, para todos los varones y las mujeres a los 11 años y para las personas que viven con VIH o recibieron un trasplante entre los 11-26 años –declaró la doctora Carla Vizzotti, presidente de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE) –. Además, desde el punto de vista individual, en el sector privado pueden recibirla quienes no estén incluidas en estas estrategias”.

“Para quienes nos dedicamos a acompañar a quienes tienen diagnóstico de cáncer nos parece muy importante que las personas sepan que pueden prevenir el VPH y así evitar desarrollar cáncer de cuello de útero y otros asociados a este virus –comentó María Alejandra Iglesias, presidenta de la Asociación Sostén–. La existencia de vacunas eficaces y efectivas contra el VPH permite prevenir las infecciones tanto en hombres como en mujeres. Es fundamental la visita periódica con el ginecólogo que, a través de estudios sencillos, podrá detectar la presencia del virus o de alguna lesión de manera temprana”.

Un aspecto importante es que la OMS advierte que la vacunación contra los distintos subtipos de VPH no sustituye a las pruebas de detección del cáncer de cuello uterino. En cuanto a las pruebas que se emplean para ello, éstas se realizan en mujeres que no tienen síntomas y que se sienten perfectamente sanas, con el fin de detectar lesiones precancerosas o cancerosas. Como las lesiones precancerosas tardan muchos años en aparecer, se recomienda que todas las mujeres se sometan a pruebas de detección a los 30 años y que estas se repitan periódicamente con una frecuencia que dependerá del tipo de prueba utilizada.

“Me parece muy importante llevar adelante la campaña para dar a conocer distintos aspectos que tienen que ver con el VPH. Particularmente, es necesario que la gente reciba el mensaje de que se puede prevenir10 –concluyó la doctora Isabel Casetti, directora médica de Helios Salud –. Resaltamos también la importancia de concurrir a hacerse los controles anuales cuando correspondan, más espaciados o más frecuentes de acuerdo a la situación clínica que se presente. Nuevamente, esta información, nos ayuda a continuar en un programa de mensajes y educación continua para prevenir la infección por este virus tan frecuente en el mundo, para el que hoy contamos con una vacuna sumamente eficaz”.

La campaña “No miremos para otro lado” cuenta con el apoyo de MSD.

Acerca de MSD

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