Las neumonías no son muy frecuentes en las mujeres embarazadas, salvo cuando padecen ciertas condiciones de riesgo. Cuáles son esos factores y cómo identificar los síntomas.


La época invernal puede incrementar en las mujeres embarazadas un riesgo no ginecológico que es muy poco frecuente en otras épocas del año. La prevención de una neumonía gestacional está relacionada con medidas generales de cuidado de la salud, y con mantener atendidas posibles enfermedades de base.

La doctora Susana Nahabedian, médica especialista en Neumonología y Clínica Médica y jefa del área de Neumonología del Hospital Interzonal General de Agudos “Evita” de la localidad bonaerense de Lanús, confirma que si bien es poco frecuente adquirir una neumonía durante la gestación, este tipo de enfermedad respiratoria se constituye como la cuarta causa de muerte materna de infección no obstétrica.

“La neumonía en la mujer embarazada es una causa importante de ingresos hospitalarios, especialmente durante la temporada invernal”, señala la especialista, que es además miembro de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR). Asimismo, indica que el consumo del tabaco, la edad de la paciente, la presencia de enfermedades subyacentes como la diabetes, el asma, anemia o ser VIH positiva son factores que incrementan ese riesgo.

Además, “el consumo de drogas ilícitas y el alcoholismo constituyen factores agravantes que conllevan no solo al riesgo materno sino también al aumento del riesgo fetal y del recién nacido, aumentando la mortalidad perineonatal, bajo peso al nacer y el riesgo de padecer un parto prematuro”, aseguró la médica.

“El germen que con mayor frecuencia produce neumonía en las embarazadas es el neumococo, sin embargo al igual que en el resto de la población, hay entre un 40 y un 61 por ciento de los casos en los que no se identifica el agente etiológico responsable de la neumonía”, agregó.

Cómo reconocerla

La neumonía puede iniciarse a partir de los siguientes síntomas: fiebre, tos y/o expectoración, dolor torácico, disnea (falta de aire), entre otros.

En la mayoría de los casos, según explica la doctora Nahabedian, un examen físico de tórax “podrá confirmar el diagnóstico, aunque la certeza siempre la dará la radiografía de tórax frente que no posee ninguna contraindicación, dado que implica una baja dosis de radiación para la madre y el feto”.

También es importante saber que existen otras infecciones virales, como la gripe y la varicela, que pueden complicarse con neumonías bacterianas: “De allí la importancia de que todas las mujeres respeten el calendario de vacunación”, recordó Nahabedian.

Factores de prevención

Para llevar un embarazo sin complicaciones, la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria aconseja las siguientes medidas, que por supuesto deben sumarse a una buena alimentación:

Dejar de fumar antes, durante y después del embarazo. Las mujeres fumadoras tienen un riesgo 4 veces superior de presentar una enfermedad por neumococo que los no fumadores. Si se deja de fumar en el embarazo y se recae en el posparto el niño/a será un fumador pasivo con los daños en la salud que ello implica.

Vacunarse. Las vacunas actualmente disponibles en el mercado protegen del virus de la gripe (puede aplicarse en cualquier mes del embarazo, principalmente si cursa la gesta en los meses de otoño), el antineumococo (solo para grupos de embarazadas de alto riesgo) y la antivaricela (nunca durante el embarazo, el plan de vacunación debe hacerse de 1 a 3 meses antes del embarazo).
Mantener la salud bucal. La mala higiene bucal y la presencia de caries también son factores de riesgo para este tipo de enfermedades respiratorias.

El control de las enfermedades de base. La presencia de enfermedades subyacentes como la diabetes, el asma, anemia o ser VIH positiva son factores que incrementan el riesgo de sufrir una neumonía.

Buscar ayuda. Especialmente si es que hay un consumo patológico de alcohol o de otras drogas.