-Una encuesta reveló que el 69% de los adultos mayores de 65 años, y de entre 18 y 65 años que presentan comorbilidades, no se vacunaron contra el neumococo. Entre los que sí se vacunaron, la principal motivación para hacerlo fue la recomendación de su médico[1].

-Según una investigación llevada a cabo en nuestro país, uno de cada cuatro adultos que contrae neumonía fallece durante el primer año de recibido el diagnóstico[2].

-Adicionalmente, un reciente estudio sobre hospitalizaciones por neumonía de adultos mayores de 65 años en los Estados Unidos demostró que la vacuna antineumocócica conjugada 13 valente redujo un 73% el riesgo de hospitalización[3].

Recientemente, se presentaron las conclusiones de una investigación, que incluyó a más de 300 argentinos, sobre el grado de concientización de la comunidad acerca del riesgo que la neumonía representa para la salud y su conocimiento sobre la existencia de vacunas para prevenirla.

Entre los resultados del sondeo, realizado por la consultora A Plus A con el apoyo de Pfizer, se vio que 7 de cada 10 personas que participaron en la encuesta (69%) no estaban vacunadas contra el neumococo, a pesar de tener indicación precisa de hacerlo por ser mayores de 65 años o presentar comorbilidades como asma, EPOC, diabetes, trasplante, enfermedad cardiovascular o VIH, entre otras.

Si bien la neumonía puede cursarse de manera ambulatoria, en ocasiones puede ser grave, requerir internación y hasta ocasionar la muerte. Según estadísticas de nuestro país, 1 de cada 4 mayores de 65 años que se internan por neumonía fallecerá al cabo de un año[4].

“Estos resultados son particularmente alarmantes, sobre todo teniendo en cuenta que estamos hablando de una población de riesgo y de una vacuna que se encuentra disponible en forma gratuita para los adultos mayores y para quienes padecen comorbilidades”, sostuvo el Dr. Gustavo Lopardo, médico infectólogo y ex presidente de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI).

Otro dato relevante fue que los que sí estaban vacunados (31% de los participantes) manifestaron que el principal motivo que los impulsó a hacerlo fue la recomendación médica. “Este punto es crucial. En materia de salud e inmunización, hay mucho por hacer en concientización, pero nada reemplaza el consejo médico. Es prioritario trabajar con todos los profesionales de otras especialidades como cardiólogos, ginecólogos, neumonólogos, clínicos y gerontólogos para que le expliquen a sus pacientes los beneficios de la vacunación y la recomienden a sus pacientes cuando corresponda”, agregó el experto.

Por otro lado, y tal como refiere el Ministerio de Salud de la Nación, es pertinente remarcar la importancia del efecto rebaño: debe recordarse que las óptimas coberturas de vacunación en los niños son una importante forma de prevención de la enfermedad neumocócica en los adultos[5].

Paralelamente, se conocieron los resultados de una investigación sobre 2.034 mayores de 65 años en los Estados Unidos, internados a causa de una neumonía adquirida en la comunidad (no intrahospitalaria), y se encontró que la población que había recibido al vacuna antineumocócica conjugada 13 valente presentó un 73% menos de riesgo de hospitalización por causa de alguno de los serotipos incluidos en la vacuna respecto de los que no habían sido inmunizados[6].

El trabajo, denominado ‘Efectividad de la vacuna conjugada antineumocócica 13 valente contra la hospitalización por neumonía adquirida en la comunidad en adultos mayores de Estados Unidos’, fue publicado en la revista científica Clinical Infectious Diseases. Su importancia no solo radica en la cantidad de pacientes evaluados, sino que se realizó en condiciones del mundo real, fuera de los circuitos restringidos de investigación clínica acotada, con personas que habían sido o no vacunadas en función de las recomendaciones de sus médicos de cabecera.

“Investigaciones de este tipo confirman la importancia de la vacunación en esta población de personas para prevenir complicaciones e incluso la muerte, y representan un verdadero desafío para la comunidad médica: no deberían llegar a la guardia personas con neumonía no vacunadas por desconocer la existencia de las vacunas o porque sus médicos olvidaron recomendárselas”, remarcó el Dr. Lopardo.

“Debemos actualizar el concepto de vacunas y entender que no son en absoluto una herramienta exclusiva para los más chicos: hoy contamos con vacunas para todas las etapas de la vida, por lo que los adultos tienen que saber que hay algunas obligatorias para ellos. Entre todos, podemos prevenir las neumonías, es un trabajo conjunto de toda la sociedad y tenemos que asumir un fuerte compromiso en ese camino”, completó.

Síntomas de la neumonía
Muchas personas no son conscientes de las señales y síntomas de la neumonía[7]. Ésta es una infección en los pulmones que puede presentar síntomas como[8]:

· Tos (con o sin expectoración amarillenta o sangre)

· Fiebre

· Dificultad para respirar

· Catarro

· Escalofríos

· Frecuencia cardíaca aumentada

Esquema de vacunación en adultos

La vacunación contra el neumococo consiste en la aplicación de 2 vacunas diferentes, lo que se denomina esquema secuencial. Primero, la vacuna antineumocócica conjugada 13 valente y, 12 meses después, la vacuna polisacárida 23 valente. Quienes padecen trastornos del sistema inmunológico, deben darse la segunda vacuna 8 semanas después de la primera. Quienes ya hayan recibido alguna de las vacunas y tengan que completar el esquema, consulten con su médico al respecto[9].

La vacuna antigripal, debe aplicarse todos los años, idealmente en otoño, antes de los primeros fríos. Ésta y la vacuna contra el neumococo pueden aplicarse en el mismo momento, una en cada brazo. Los mayores de 65 años no requieren orden médica para recibir ambas vacunas, mientras que quienes presenten una condición de riesgo deben contar con la indicación[10].

Acerca de la encuesta

La investigación estuvo a cargo de la consultora A Plus A a pedido de Pfizer. Participaron de la encuesta un total de 337 argentinos entre el 29 de agosto y el 2 de octubre de 2017, entre adultos mayores de 65 años, para quienes la vacuna antineumocócica es obligatoria, y mayores de 18 con comorbilidades, que los hacían integrar grupos de riesgo con indicación de aplicarse la vacuna.

Otros resultados del relevamiento argentino

Entre los adultos que sí se habían vacunado contra la neumonía el año pasado, únicamente el 32% se había aplicado en simultáneo la vacuna antigripal. Acudir al vacunatorio para recibir una de las vacunas es una oportunidad inmejorable para aplicarse también la otra.

Paralelamente, solo un 20% se cree en riesgo de contraer neumonía y esto tiene que ver con que la población de 18 a 64 se considera sana, aunque presenten alguna comorbilidad. Llamativamente, si bien gran parte de la población tiene conocimiento sobre la neumonía, para 4 de cada 10 (38%) no es un tema de preocupación.