El carcinoma papilar es una sub rama del cáncer de tiroides, caracterizado por el crecimiento desmedido de las células tiroideas que incide en otros tejidos cercanos.

Según la Asociación Americana del Cáncer, el carcinoma papilar afecta tres veces más a las mujeres que a los hombres. En las mujeres se manifiesta, generalmente, entre los 40 y los 59 años, mientras que en los hombres se suele presentar entre los 60 y 79 años.

Según el oncólogo Mauro Bruno, este tipo de cáncer tiene una tasa alta de supervivencia si el tumor es detectado tempranamente.

Cifras del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés), dan cuenta de una esperanza de vida más del 95% de los pacientes y de al menos 10 años después de la detección. La posibilidad de sobrevivir depende principalmente de la edad del paciente y de la etapa en la que es detectado.

Síntomas. Entre los síntomas de la enfermedad, el crecimiento de la glándula -debido al tumor- puede ocasionar cambios en la voz, cambios de peso sin motivo aparente y dificultad al tragar.

Diagnóstico. Si un tumor tiroideo no es palpable o visible, la mejor herramienta de diagnóstico es la ecografía. Para ello es recomendable visitar al endocrinólogo periódicamente y solicitar estudios de control. 

Tratamiento. El tratamiento más común es extirpar la glándula tiroidea con cirugía.

El motivo más frecuente por el que los pacientes necesitan cirugía de la tiroides es después de la evaluación de un nódulo tiroideo, lo cual generalmente incluye una biopsia por aspiración.

La cirugía no es complicada, pero su cuidado pasa por no dañar el nervio que controla las cuerdas vocales, ni la glándula paratiroides que regula los niveles de calcio en la sangre.

Posteriormente, el paciente ingiere ampollas de yodo radioactivo para destruir las células cancerígenas. El tratamiento común de la enfermedad no requiere quimioterapia.

Según Eduardo A. Bepre, médico del Servicio de Cirugía de Cabeza y Cuello del Sanatorio Allende, los procedimientos quirúrgicos de la tiroides se indican para pacientes con una variedad de afecciones tiroideas, incluyendo nódulos tiroideos (benignos o malignos), aumento de tamaño de la glándula tiroides (bocio) y glándulas hiperactivas (hipertiroidismo, Enfermedad de Graves-Basedow).

El especialista explica que existen varios tipos de operaciones de tiroides que se pueden realizar:
• Lobectomía: se extirpa la mitad de la glándula tiroides; o sea, un solo lóbulo tiroideo.
• Tiroidectomía subtotal: cuando se deja una pequeña cantidad de tejido tiroideo en ambos lados.
• Tiroidectomía casi-total: cuando se deja aproximadamente un gramo o centímetro de tejido tiroideo en un lado.
• Tiroidectomía total: cuando se elimina todo el tejido tiroideo identificable.

Cada una de estas operaciones tiene indicaciones específicas.

Bepre aclara que puede recomendarse la cirugía por cualquiera de los siguientes resultados de una biopsia:
• Cáncer (carcinoma papilar).
• Posible cáncer (neoplasia folicular).
• Tumor benigno (Si el nódulo es mayor de 1 cm, si continúa creciendo o si está causando síntomas que afecten la calidad de vida del paciente).