Por: María Eugenia Grillo
Periodista

Aunque está clínicamente demostrado que una persona asmática bien tratada puede llevar una vida normal, el mal manejo de la enfermedad puede provocar inflamación crónica con pérdida irreversible de la función pulmonar y, en consecuencia, mayor cantidad de internaciones.

Para los especialistas de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (AAAeIC) y la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR), es fundamental educar a médicos y pacientes sobre la importancia de mantener la enfermedad controlada, no sólo a través de tratamientos prolongados, sino también con evaluaciones periódicas.

El asma es un proceso inflamatorio crónico de la vía aérea en el que intervienen una serie de células -y múltiples mediadores- produciendo una obstrucción del flujo aéreo y los síntomas clínicos propios de la enfermedad (sibilancias, disnea, opresión torácica y tos). Estos síntomas son  reversibles en forma espontánea o por tratamiento. Así lo explicó, Iris Medica, especialista y secretaria general de la AAAeIC, durante una reunión organizada por ambas entidades en días pasados.

La percepción de los pacientes sobre su propia condición y el uso incorrecto de la medicación, son las principales causas del asma mal controlada o subtratada. “Como es una enfermedad crónica los pacientes se acostumbran a convivir con ella y sólo sienten la gravedad cuando padecen una exacerbación severa (crisis asmática)”, indicó Hugo Ghiani, presidente de la AAAeIC.

Por su parte, Guillermo Menga, presidente de la AAMR, indicó que es alarmante el poco uso de la medicación controladora respecto al consumo de rescatadores. “Los médicos deben desmitificar los efectos adversos de los corticoesteroides inhalatorios explicando a sus pacientes que su uso adecuado previene y suprime el efecto de la inflamación de la vía aérea cuando se prolonga en el tiempo”, dijo.

La última encuesta de Percepción y Realidad del Asma en América Latina (AIRLA), reveló que sólo el 2,4% de los pacientes (2,3% de los adultos y 2,6% de los niños) tienen la enfermedad bien controlada. Y, además, que en Argentina la enfermedad produce ausentismo escolar en 62% de los niños y ausentismo laboral en 20% de los adultos.

También mostró que el 22% de los pacientes asmáticos latinoamericanos han sido hospitalizados en el transcurso de un año (en Argentina, el 15%). Los especialistas estiman que dentro de 15 años la población afectada se incrementará en 100 millones más; y aseguran que la mejor manera de combatirla es educar a la población.