Por: Andrea Rodríguez
Cuba

LA HABANA – Cuba festejó el 30 aniversario de haber obtenido el Interferón leucocitario, una molécula lograda a partir de la sangre, con aplicaciones en dolencias virales y cancerígenas.

El experimento es considerado el inicio de los programas de biotecnología, hoy ampliamente extendidos de la isla.

Fue a finales de mayo de 1981 cuando un puñado de científicos cubanos entrenados en Finlandia comunicó su logro y comenzó la producción de los primeros lotes de Interferón.

El producto fue usado inmediatamente en forma de colirio para combatir de forma eficaz una epidemia de conjuntivitis hemorrágica que padeció la isla.

El Interferón se desarrolló en estos años en dos variantes: inicialmente fue el Interferón Alfa 2b humano recombinante y de manera novedosa el Interferón Peguilado.

Eduardo Martínez, director de Desarrollo Tecnológico del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) explicó a medios locales que el Interferón Peguilado (bajo el nombre comercial de PEG-Heberon)- ya fue introducido en el esquema sanitario de Cuba a finales de 2010.

Según el experto, el producto está indicado para el tratamiento de la hepatitis crónica B y C. En el mercado internacional su costo supera los 100 dólares por dosis, pero en la isla se aplica de manera gratuita.

Actualmente se inició el proceso de registro en el ámbito internacional mediante la firma Heber Biotec S.A. que junto a CIGB forman un complejo de investigación, desarrollo, producción y venta exclusiva.

En el catálogo de Heber Biotec S.A también se encuentra el Interferón Alfa 2b humano recombinante (con la designación comercial de Heberon Alfa R), de  buen impacto antiviral y antiproliferativo (inhibe el desarrollo de células cancerígenas) que ya se distribuye en 20 naciones.

La biotecnología cubana cuenta con 200 registros sanitarios de productos en más de 52 países. Los expertos la consideran una de las más desarrolladas entre los países del tercer mundo.