Según un estudio observacional recientemente publicado en el Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry y realizado en la Fundación Fleni, en colaboración con la Universidad de Harvard, el consumo excesivo de sal podría afectar a los pacientes con Esclerosis Múltiple.

Trabajos anteriores han demostrado que la alta ingesta de sodio puede afectar la respuesta inmune y empeorar la enfermedad en los modelos animales de la Esclerosis Múltiple, pero hasta ahora el rol del consumo excesivo de sodio en los pacientes no se había establecido con claridad.

Los investigadores de Fleni estudiaron la eliminación de sal en la orina (que guarda estrecha relación con la sal consumida) de un total de 122 pacientes con Esclerosis Múltiple de Brotes y Remisiones a los que siguieron por 2 años aproximadamente. Algunos de estos pacientes también contribuyeron con su orina en repetidas ocasiones a lo largo de un año.

En promedio, los pacientes consumieron un total de 4 gramos de sodio por día, con un rango de menos de 2 gramos y pacientes que consumían hasta más de 5 gramos por día. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un consumo de no más de 2 gramos por día de sodio.

Luego, los investigadores compararon la actividad clínica y por resonancia de los pacientes con consumo de sodio moderado a elevado versus los pacientes con el consumo recomendado por la OMS y encontraron que los pacientes con consumos moderados y elevados tienen hasta 4 veces más riesgo de tener actividad clínica o radiológica.

Debido a que se trata de un estudio observacional, no se puede afirmar que esta asociación sea causal, es decir que el alto consumo de sodio se la causa de una mayor actividad clínica y radiológica en los pacientes con Esclerosis Múltiple, ya que pueden haber otras alternativas posibles y que están bajo investigación en este momento.

Sin embargo, debido a que el consumo excesivo de sodio también se asocia a afecciones cardiovasculares, los hallazgos de este estudio ameritan la realización de nuevos estudios para determinar si el control del consumo de sodio podría ser beneficioso para los pacientes con Esclerosis Múltiple, mas allá de los beneficios cardiovasculares.

El estudio fue realizado por el servicio de Neuroinmunología, cuyos integrantes son: Jorge Correale (Director) y Mauricio Farez, María Inés Gaitán, Marcela Fiol, María Célica Ysrraelit, y a quienes se sumará Laura Negrotto. Además contó con la colaboración de Francisco Quintana de la Universidad de Harvard.