La quiropraxia  es una práctica médica alternativa; es decir que su enfoque sobre el tratamiento de los problemas de salud es diferente al de la medicina tradicional.

Esta práctica tiene como principio básico la capacidad natural del cuerpo para curarse a sí mismo. Los quiroprácticos utilizan las manos para  para normalizar la relación entre la columna vertebral y la estructura general del cuerpo. 

“Si bien todavía no hay una difusión masiva de la quiropraxia en el país, en los últimos años se ha incrementado el número de profesionales que deciden especializarse en esta carrera, así como el número de personas que toman conocimiento, prueban y eligen chequear con regularidad su columna como forma de prevenir, mantener y cuidar la salud integral”, dice Diego Mellino, doctor en quiropraxia, presidente de la Asociación Quiropráctica Argentina y director-fundador de la Clínica de la Columna. 

En la actualidad, dicho centro de salud atiende un promedio de 1500 personas por mes. El 80% consulta por dolores de cabeza, molestias en el ciático, la espalda o hernias de disco. “Hemos crecido un 200% en dos años”, sostiene Mellino.

El especialista considera que el desafío más importante de esta nueva actividad es “oficializar la carrera de quiropráctico, porque actualmente solo existe en la Argentina como postgrado”.