Una columna correctamente alineada es fundamental para que haya una correcta comunicación en el sistema nervioso central, órgano que controla y coordina el funcionamiento de todo el cuerpo.

Cuando hay alguna interferencia en el sistema nervioso, se genera el mal funcionamiento de los  órganos, tejidos o células, provocando diversos síntomas y afecciones. Cansancio, dolores, mareos y vértigo, suelen ser los más comunes.

Actualmente en Argentina, la Clínica de la Columna atiende un promedio de 1500 personas por mes. El 80% acude por dolores de cabeza, molestias en el ciático, la espalda o hernias de disco.

“Este suele ser el primer acercamiento que tienen con la quiropraxia. Luego, con el conocimiento de esta profesión y sus múltiples beneficios para la salud, la adoptan como un cuidado permanente”, afirma Marcelo Barroso Griffiths, quiropráctico del dicho centro de salud.

La interferencia también puede manifestarse con enfermedades en partes del cuerpo que habitualmente no se relacionarían con la columna.

Las desalineaciones de la columna tienen su origen en las denominadas subluxaciones vertebrales, definidas como la desviación de alguna de las vértebras que interrumpen o disminuyen el flujo del impulso del sistema nervioso.

Las causas que las producen son variadas, siendo la más habitual el estrés. Desde la óptica de la  quiropraxia existen 3 tipos de estrés: químico, físico y emocional.

El estrés químico resulta de una mala alimentación, consumo de tabaco, alcohol, drogas, contaminación ambiental y otros factores del entorno. Generalmente produce una reacción no satisfactoria en el cuerpo,  lo que libera radicales libres producto del envejecimiento temprano de las células y órganos.

El estrés físico está directamente relacionado con las actividades diarias del cuerpo: largas horas frente a la computadora o al televisor, posturas incorrectas al dormir, golpes, accidentes y movimientos bruscos, son algunos de los factores que pueden desencadenarlo.

El tercer tipo de estrés, que afecta a casi el 95% de la población, es el estrés emocional, ocasionado por conflictos laborales, sociales, de pareja, económicos. Diverso, universal y silencioso como sus pares, es el que más consecuencias genera al no tener un factor determinante que lo manifieste en el organismo.

La quiropraxia toma un abordaje integral y busca armonizar el funcionamiento correcto del cuerpo, ya que si funciona al 100% de su potencial, podrá adaptarse al estrés y a los cambios.

La propuesta se complementa con buenos hábitos (beber agua, nutrición equilibrada, ejercicio, aire puro, etc.) que, en conjunto, elevan la capacidad de adaptación, potencian el bienestar y propician una mejor calidad de vida.

Los especialistas de la técnica opinan que el marco preventivo es donde la quiropraxia está sumando nuevos seguidores que descubren cómo una columna correctamente alineada impacta positivamente en un estado de bienestar generalizado.

 “Cada día son más las personas que descubren cómo esta práctica crea un organismo saludable, flexible y mucho más resistente a enfermedades y al impacto del estrés, algo que nos afecta a todos, sobre todo en las ciudades”, opina Diego Mellino, Doctor en Quiropraxia.