Diciembre es un mes en el que se concentran festejos de todo tipo: con amigos, en el trabajo, con la familia, y por supuesto, durante la celebración de las fiestas.

La ingesta calórica desmedida a través de alimentos y bebidas alcohólicas suele ser una característica de estas fechas. Si se le suma el estrés acumulado de un año intenso y la aparición de intensos calores, puede llegar a conformarse un verdadero ‘cóctel’ explosivo que atenta contra nuestro organismo.

Desde el Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas (CACI), destacan una serie de recomendaciones tomando como partida las letras A, B, C, D, E y F, para cuidar nuestro corazón y disfrutar de las Fiestas sin poner en riesgo nuestra salud.

Buenos Aires, 14 de diciembre de 2016 – Diciembre no llega solo, generalmente viene acompañado de niveles considerables de estrés, de intensos calores y de una serie de festejos con amigos, familia, compañeros de trabajo y las propias fiestas de fin de año, todos ambientes muy propicios para las excesos de alcohol y los ‘atracones’ de comida, no siempre de la más sana ni de la más recomendable.

Debemos tener en cuenta que también se incrementan las horas al volante, debido a más traslados, ya sea para visitar familiares o para escapadas durante el fin de semana, con un mejor clima y jornadas de luz más extensas, y las actividades al aire libre, muchas veces realizando deportes a los que no estamos acostumbrados y que salimos a practicar luego de un suculento asado o en intervalos con las conocidas picadas (altos contenidos grasos y altos contenidos de sal), frecuentemente con alcohol en abundancia.

Todo esto hace de diciembre un mes que deja muy desprotegida nuestra salud cardiovascular, incrementando el riesgo de sufrir un ataque vascular, ya sea cerebral, un infarto agudo de miocardio, o cualquier otro tipo de episodio coronario. Es importante tener en cuenta que las afecciones cardiovasculares en la Argentina producen prácticamente 1 de cada 3 fallecimientos por causa bien definida (30,1%)[1]. ”, expresó el Dr. Alejandro Cherro, Cardioangiólogo Intervencionista y Presidente del CACI.

El escenario poco saludable que suele acompañar nuestras Fiestas, se potencia en aquellas personas -que lamentablemente no son pocas- que ya conviven con algún factor de riesgo cardiovascular. “En efecto, según las conclusiones presentadas en la última Encuesta Nacional sobre Factores de Riesgo del Ministerio de Salud de la Nación del año 2013[2], 1 de cada 4 mayores de 18 años es fumador (25,1%), 6 de cada 10 (57,9%) presenta sobrepeso (37,1%) u obesidad (20,8%), 1 de cada 2 personas (55,1%) no hace actividad física, casi 2 de cada 10 (17,3%) agrega siempre sal a las comidas antes de probarlas, 3 de cada 10 (34,1%) son hipertensos, 1 persona de cada 10 (9,8%) tiene diabetes o glucemia elevada, y el consumo promedio diario de frutas y verduras es de solo 1,9 porciones contra 5 que señalan las recomendaciones nutricionales”, afirmó la Dra. Maria Bayón, cardioangióloga intervencionista, miembro del CACI.

Atendiendo a estas circunstancias, desde el Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas (CACI), brindaron una serie de recomendaciones, cada una referida a una de las primeras 6 letras de nuestro abecedario, para tener en cuenta durante estas fiestas:

  • Actividad física: Evítela por lo menos durante la primera hora posterior a cada comida. En el proceso de la digestión, se acumula sangre en la región del sistema digestivo y sobre exigir al cuerpo con ejercicio puede afectar la función cardiovascular. Tampoco realice aquellas actividades a las que no está acostumbrado o para las que no ha recibido suficiente entrenamiento.
  • Bebida: Si va a conducir, no tome alcohol. Si no va a conducir, se recomienda una o dos copas como máximo y tratando de no mezclar distintos tipos de bebidas. Ocúpese de que siempre haya agua o bebidas sin alcohol disponibles  sobre la mesa.
  • Comida: evitar los excesos. Si tiene disponible platos alternativos, seleccionar los más livianos y saludables y controlar el tamaño de las porciones. Si usted forma parte de quienes deciden el tipo de alimentos para cada festejo, hágalo en forma responsable, poniendo el foco en el cuidado de los comensales más delicados de salud. Si comió en forma abundante intente compensarlo con una ingesta menor en su siguiente comida.
  • Descanso: tenga en cuenta que necesita descansar y dormir. Organícese para cumplir con sus compromisos restándole el menor tiempo posible a sus horas de sueño.
  • Estrés: Establezca un programa para manejar su estrés. No acumule una cantidad de actividades que luego no va a poder abarcar. No pretenda dejar todo resuelto por el solo hecho de que termina el año. Muchas cosas pueden postergarse para los primeros días de enero y nada va a cambiar por eso.
  • Fumar: El cigarrillo, además de ser altamente cancerígeno, es uno de los principales factores de riesgo cardiovascular. El tabaquismo genera un proceso de ateroesclerosis acelerada de las arterias que lleva indefectiblemente a la enfermedad cardiovascular. Si todavía fuma, estas fiestas pueden ser una muy buena oportunidad para proponerse dejar de hacerlo. No dude en requerir ayuda médica para lograrlo.

Tal como describió el Dr. Aníbal Damonte, vice-presidente del CACI, “es frecuente recibir pacientes con múltiples factores de riesgo de enfermedad coronaria que luego de haberse excedido en las comidas y en la bebida, realizaron ejercicios físicos o esfuerzos no habituales, que les produjeron una descompensación coronaria. Particularmente, diciembre es una época del año donde queremos hacer en pocos días todo aquello que nos quedó pendiente. Recomendamos enfáticamente precaución y cuidado. Está muy bien comer algo rico y brindar con la familia, pero debemos hacerlo conscientemente y atendiendo las limitaciones de nuestro cuerpo”.

Si por cualquiera de estos motivos, usted no se siente bien, no espere a que se le pasen los síntomas, sino que solicite asistencia médica en forma inmediata. En caso de sufrir dolor en el pecho debe requerir el traslado en una ambulancia, usted o sus allegados pueden instruir al conductor para que los lleve a un centro con servicio de hemodinamia, ya que si su afectación es coronaria, la realización urgente de una angioplastia puede salvarle la vida.

“Atendiendo este A-B-C-D-E-F, estaremos tomando precauciones que nos ayudarán a disfrutar los encuentros que nos depare este mes de diciembre sin sobresaltos ni problemas de salud, y quizás hasta sean un punto de partida para futuros cuidados, más allá de las fiestas”, concluyó el Dr.Cherro.