La Sociedad Argentina de Oftalmología (SAO) implementará una iniciativa destinada a detectar esta afección en personas mayores de 60 años, mediante controles gratuitos. Se trata de una patología que a menudo se presenta sin síntomas, avanza rápidamente y produce una severa pérdida de la visión.

La Sociedad Argentina de Oftalmología (SAO) realizará durante el mes de septiembre la Campaña Nacional de Detección de la Degeneración Macular Relacionada con la Edad (DMRE). Todas las personas mayores de 60 años podrán realizarse controles gratuitos en cualquiera de los más de 30 centros oftalmológicos de todo el país para detectar esta afección, que produce un daño irreversible en la parte central de la retina (la mácula) y que representa la primera causa de discapacidad visual en países industrializados, así como la tercera causa de disminución de la visión a nivel global.
Participarán centros públicos y privados de Capital Federal y de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Chaco y Tucumán, entre otras. Los interesados deberán llamar a la línea gratuita 0800-444-3468, en donde le indicarán cuál es el centro más próximo a su domicilio y el día y hora para asistir al control gratuito.

Alejandro Daniel Coussio, profesor adjunto de Oftalmología de Pregrado y Posgrado de la Universidad del Salvador, comentó que esta afección “es una de las principales causas de ceguera y discapacidad visual prevenibles”, ya que en si bien la enfermedad no se puede prevenir, “la detección precoz permite evitar su progresión”.

La DMRE afecta la visión central, requerida para realizar actividades tales como leer, conducir, mirar la hora y reconocer rostros, entre otras. Existen dos tipos de DMRE: seca y húmeda. La forma seca representa el 85% de los casos, y es de muy lenta progresión, en tanto que la forma húmeda representa el 15 % de los casos y se caracteriza por el crecimiento de vasos sanguíneos anormales detrás de la retina, debajo de la mácula. Los daños ocurren con mayor rapidez que en el caso de la forma seca y la pérdida visual es más severa.

“La consulta con un médico oftalmólogo permite hacer un diagnóstico, seguimiento y tratamiento de la DMRE. El diagnóstico y el tratamiento temprano son extremadamente importantes para ayudar a preservar y mejorar la visión”, sostuvo Coussio, quien además es miembro de la comisión directiva de la SAO. “Mediante estudios como Test de Grilla de Amsler, el test de visión de colores, el estudio de fondo de ojo, la retinofluoresceinografía (RFG) y la tomografía de coherencia óptica (OCT), es posible definir si el paciente sufre o no de esta enfermedad”.

Durante la campaña, los oftalmólogos realizarán diagnóstico y orientarán sobre el tratamiento a seguir.

La degeneración macular

La retina es la parte del ojo donde la luz proveniente del exterior impacta para conformar la imagen. La mácula, es la pequeña porción de la retina que proporciona la visión central, la nitidez y la visión de los colores.

Cuando los vasos sanguíneos que irrigan a la mácula se deterioran, se daña la mácula, lo que en ocasiones puede producir síntomas como mayor sensibilidad al brillo, disminución de la vista cuando hay poca luz, menor distinción de colores y otros.

A medida que la enfermedad avanza (la pérdida de visión puede ser súbita), aparece dificultad para leer, distinguir rostros, realizar actividades como coser, tejer, marcar un número de teléfono u otras que requieren la visión central. También pueden aparecer manchas oscuras o lugares vacíos en el centro de la visión.

Las personas con mayor riesgo de desarrollar esta enfermedad son los mayores de 50 años (a más edad, mayor es el riesgo), con antecedentes familiares de DMRE. Es más frecuente en mujeres, de raza blanca, de ojos claros, y aumentan el riesgo el tabaquismo, la hipertensión arterial, el colesterol elevado y la exposición crónica a los rayos del sol durante mucho tiempo.

 

Fuente: Castropol