A raíz del caso de Angeline Jolie, expertos del Instituto Nacional del Cáncer (INC) de la Argentina señalaron que esta intervención quirúrgica es una más de las opciones de prevención con la que cuentan las pacientes con alto riesgo de padecer cáncer de mama hereditario. Además, destacaron la importancia de abordar la problemática de manera multidisciplinaria e integral. 

 

En virtud de las repercusiones mediáticas de la intervención quirúrgica a la que se sometió la actriz estadounidense Angelina Jolie para reducir el riesgo de padecer cáncer de mama, expertos del Instituto Nacional del Cáncer (INC) de la Argentina, consideraron que la mastectomía profiláctica es una más de las alternativas con las que cuentan determinadas pacientes para prevenir la aparición de esta patología.

“La mastectomía profiláctica es sólo una de las opciones de prevención disponibles para el cáncer de mama hereditario. Ésta surge como decisión personal del paciente, en el marco del proceso de asesoramiento genético oncológico, que es indispensable para el correcto abordaje de estos casos”, afirmó al respecto la coordinadora del Plan Nacional de Tumores Familiares y Hereditarios del INC, Lina Núñez.

El cáncer de mama es la neoplasia más frecuentemente diagnosticada en mujeres y la primera causa de muerte por cáncer en la mujer argentina. Dentro de los factores que aumentan el riesgo de desarrollar esta patología, la historia familiar es el factor con más peso: alrededor del  25% al 30% de los casos diagnosticados presentan familiares con la enfermedad. Además, entre el 5% y el 10% de todos los cánceres de mama y el 25% al 40% de los casos de mujeres menores de 40 años son causados por errores genéticos heredados (mutaciones) y se los denomina cáncer de mama hereditario.

“Las estrategias y recomendaciones en este terreno son extremadamente dinámicas debido a que la evidencia se renueva permanentemente, y esto requiere de una constante actualización por parte de los distintos especialistas que llevan a cabo la vigilancia del cáncer en estas familias”, agregó la especialista del INC, al tiempo que destacó que “es muy importante para estos pacientes que las recomendaciones de los distintos especialistas involucrados sean lo más unánimes posibles, ya que esto reditúa en una mayor adherencia al tratamiento y vigilancia, y en una mayor seguridad para la mujer”.

 

Opciones para los casos de alto riesgo

La detección  de los casos de cáncer de mama hereditario es de gran importancia, ya que permite realizar una correcta prevención de todos los individuos del grupo familiar. Los genes más frecuentemente asociados con este tipo de cáncer son dos, el BRCA1 y BRCA2; y el riesgo de padecer esta patología en mujeres portadoras de mutaciones en estos genes puede alcanzar valores superiores al 80% en algunos casos. También suele asociarse a riesgo elevado de aparición de otras neoplasias, como cáncer de ovario.

Cuando el riesgo de cáncer de mama es elevado, existen diferentes opciones de prevención que básicamente involucran dos grandes líneas, una de ellas es la denominada prevención primaria, mediante la cual se puede disminuir el riesgo de aparición de cáncer (cirugías profilácticas y quimioprevención); y la otra es la prevención secundaria, que permite realizar una detección precoz de la enfermedad con mayores posibilidades de cura (vigilancia de alto riesgo). “El manejo de familias con cáncer de mama hereditario debe ser realizado en forma multidisciplinaria, ya que existen diferentes aspectos médicos y no médicos involucrados”, señaló Lina Núñez.

Las cirugías profilácticas, como la mastectomía bilateral profiláctica, son una opción más de prevención que algunas mujeres toman para disminuir su riesgo de desarrollar cáncer de mama. Ésta estrategia disminuye en más del 90% el riesgo de desarrollar esta enfermedad y consiste en extirpar ambas glándulas mamarias en su totalidad. Existen diversas técnicas quirúrgicas aplicables que pueden complementarse con cirugías plásticas reconstructivas. Debido al alto impacto psico-físico de la cirugía, sobre todo en las mujeres expuestas a mayor riesgo y a edades más tempranas, todas las pacientes deben ser informadas de este impacto y de las desventajas en la calidad de vida que pueden presentar. Estos factores deben ser tomados en cuenta para la toma de decisiones una vez confirmada la presencia de una mutación.

“Esta decisión es personal y se llega a ella luego de transcurrido un proceso en el cual se evalúan todas las ventajas y desventajas de la cirugía, en conjunto con los profesionales involucrados. La decisión de este tipo de procedimientos no puede hacerse en una única consulta, es necesario dar tiempo para que los pros y contras sean repensados”, concluyó la experta del INC.

 

 

 

Fuente: Instituto Nacional del Cáncer, dependiente del Ministerio de Salud de la Nación Argentina.